10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador. Me dirijo especialmente a personas que desean ser entrenadores o que ya lo son, pero buscan mejorar su metodología y forma de trabajar.

Coge un papel y un bolígrafo y apunta, porque te voy a hacer 10 preguntas. 

Estas son las 10 preguntas que cualquier entrenador debería formularse para intentar mejorar como entrenador.

Evaluarse en el trabajo como entrenador es clave para mejorar y hacer las cosas cada vez mejor. Estas 10 preguntas pueden ser muy útiles y atractivas para todos los que buscan perfeccionar su metodología y forma de trabajar.

Si al final de estas 10 preguntas alguien quiere hacerme alguna consulta específica sobre algo de lo que hemos hablado, estaré encantado de atenderle. Mi objetivo es ayudar a los entrenadores que tienen interés en mejorar sus capacidades y en formar bien a sus jugadores.

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

Es una pregunta muy amplia. Imagina que estás terminando la temporada, que empezaste hace unos meses. Entonces, mi pregunta es: ¿Qué has hecho por tus jugadores para que sean mejores?

¿Eres un entrenador que tiene todo perfectamente calculado, los tiempos de los ejercicios, la preparación de ejercicios novedosos para no repetirte? ¿O eres un entrenador que improvisa

Cuando diseñas los ejercicios para tu equipo, ¿estás pensando en las necesidades y carencias específicas de tus jugadores? ¿Consideras el nivel de exigencia adecuado para ellos, sabiendo que no son iguales?

Si siempre piensas en tus jugadores y en lo que es mejor para ellos, te puedes poner un 10 en esta primera pregunta. 

Jugadores inteligentes

Pero además, estoy seguro de que deseas que tus jugadores no solo aprendan mucho porque tú les enseñas bien, sino también porque les estás enseñando a ser jugadores inteligentes. Jugadores que, gracias a tu intervención, son capaces de tomar decisiones por sí mismos sin que tú las tomes por ellos. Esto también es ayudar a tus jugadores..  

¿Eres de esos que solo buscan ganar y culpan a sus jugadores cuando no lo logran? Ya te adelanto que la mayoría de las veces, el problema está en el entrenador.

¿Cómo motivas en los entrenamientos? 

¿Cómo animas y destacas las cosas que tus jugadores hacen bien? No te centres solo en los fallos, resalta sus fortalezas. Esto es importante. 

“Cuando transmites confianza y optimismo, tus jugadores piensan: “Tengo un entrenador que confía en mí, aunque me equivoque. Siempre me anima y eso me da fuerzas para seguir intentándolo”.”

Por el contrario, si eres un entrenador negativo, pesimista y gritón, tus jugadores sentirán que no confías en ellos. Y cuando las cosas se pongan difíciles, ellos se vendrán abajo porque perciben que no tienes fe en ellos.

Si al principio la pregunta te pareció un poco general, ahora te estoy ayudando a concretar. Piensa en qué aspectos puedes estar ayudando a tus jugadores. Quizás te preparas muy bien los ejercicios, pero ¿les dejas tomar decisiones? Porque eso también es importante en su desarrollo y puede ser un área en la que aún no has trabajado lo suficiente.

Y fíjate que en los capítulos anteriores hemos subrayado mucho la importancia de la toma de decisiones y de lograr que los jugadores sean inteligentes. Esto es fundamental para que el jugador crezca de verdad, desarrollando autonomía. 

“Un jugador capaz de tomar decisiones y aprender de ellas, incluso de los errores, se convierte en un jugador maduro, con gran personalidad.” 

Trabajo en equipo

Como tercer aspecto de esta ayuda, está el nivel de trabajo en equipo y la unidad del grupo. Si has conseguido cohesionar al equipo, les estás ayudando muchísimo. 

“Un equipo unido tiene una fuerza arrolladora, capaz de alcanzar metas que quizás parecían inalcanzables”. 

¿Has conseguido generar este espíritu de equipo? ¿Logras que rindan al máximo gracias al empuje conjunto?

Si en tu equipo hay este ambiente de unidad y colaboración, entonces estás ayudando a tus jugadores de una manera muy significativa. Esta es la forma en que puedes y debes ayudar a tus jugadores a ser mejores.

¿Cómo has ayudado a tus jugadores esta temporada? Si has trabajado bien estos aspectos que he mencionado, ¡enhorabuena!, lo estás haciendo muy bien. Pero si hay conceptos que no están saliendo bien, también ¡enhorabuena!, porque te has dado cuenta y es el momento de corregirlos. 

“Un entrenador siempre debe mejorar y ser humilde para aceptar que hay áreas en las que no lo está haciendo bien”. 

Ahora tienes la oportunidad para ejercer la humildad y la honradez personal como entrenador, y reconocer tus fallos.

Motivar a tus jugadores

10 preguntas para ser un buen entrenador

Esta es una pregunta bastante importante para mí. Siempre he valorado muchísimo a los entrenadores que son capaces de motivar a sus jugadores en todo momento, que saben dar la vuelta a situaciones difíciles y seguir adelante. Quiero que te plantees si has sido capaz de motivar bien a tus jugadores.

Motivar bien a los jugadores no solo significa felicitarlos de vez en cuando. 

¿Hasta qué punto eres positivo y capaz de ver más allá de los fallos? Hay entrenadores que se enfocan únicamente en los errores y no son suficientemente positivos. Ser positivo es fundamental, especialmente cuando surgen problemas, dificultades y derrotas.

Darle la vuelta a los problemas

En realidad, un buen entrenador formador debe ser capaz de darle la vuelta a las situaciones adversas y decir: 

–”Señores, tenemos una oportunidad para mejorar. Qué suerte tenemos de estar en esta situación, porque vamos a aprender mucho y eso nos hará mejores jugadores y mejores personas”.

Así que, evalúate en esta segunda pregunta del 1 al 10 con honestidad. ¿Cómo has actuado ante las adversidades? ¿Has sido optimista? ¿Has motivado a tus jugadores en todo momento?

Estás perdiendo el partido y te enfadas con tus jugadores. Has dejado de darles indicaciones porque das el partido por perdido. ¿Eres de esos que solo buscan ganar y culpan a sus jugadores cuando no lo logran? La mayoría de las veces, el problema está en el entrenador.

¿Cómo motivas en los entrenamientos? 

¿Cómo animas y destacas lo que tus jugadores hacen bien? No te centres solo en los fallos; resalta sus fortalezas. Esto es esencial. 

“Cuando transmites confianza y optimismo, tus jugadores piensan: “Tengo un entrenador que confía en mí, aunque me equivoque”.

Por el contrario, si eres un entrenador negativo, pesimista y gritón, tus jugadores sentirán que no confías en ellos. Y cuando las cosas se pongan difíciles, se vendrán abajo porque perciben que no tienes fe en ellos. Este es un punto fundamental que debemos tener muy en cuenta.

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

Es fundamental entender cómo actúas cuando tus jugadores cometen errores. Imagínate que estás dirigiendo un partido con la ilusión de ganar, como cualquier entrenador. Pero, cuando tus jugadores empiezan a cometer fallos, ¿qué haces? ¿Les gritas, les echas broncas, haces aspavientos y amenazas con cambiarles si no mejoran?

Motivación y apoyo constante

Si durante la temporada has actuado de esta manera, es momento de reflexionar y reconocer que necesitas mejorar tu enfoque. La motivación y el apoyo constante son clave para que tus jugadores se sientan valorados y den lo mejor de sí mismos. 

“Recuerda, tu actitud influye directamente en el rendimiento de tu equipo.”

Argumento: “Necesitan que les grites”

Hay entrenadores que creen firmemente en la necesidad de gritar y echar broncas a sus jugadores para mantenerlos despiertos y motivados. Piensan que, sin estas tácticas, los jugadores se relajarán y dejarán de esforzarse. 

Respeto esta opinión porque se basa en sus experiencias.Sin embargo, mi perspectiva es diferente. Creo que debemos mantenernos calmados durante los partidos. 

“Cuanto más tranquilos estemos, más confianza transmitimos a nuestros jugadores.” 

Les estamos diciendo: “Tranquilo, confío en ti. Sé que lo vas a hacer bien. No necesito decírtelo porque sé que lo lograrás. Y si no lo haces, no te preocupes, ya lo trabajaremos en los entrenamientos”.

El partido es como un examen 

Si un profesor corrigiera a sus alumnos durante el examen, les haría más daño que bien. Los entrenadores no debemos hacer los deberes por nuestros jugadores; ellos deben aprender y decidir por sí mismos.

Por eso, la paciencia es fundamental. Implica estar convencidos de que el buen trabajo se basa en el esfuerzo a largo plazo, no solo en ganar el próximo partido. Debemos pensar en el desarrollo continuo y sostenido de nuestros jugadores.

¿Tienes paciencia? ¿Eres capaz de enfocarte en el crecimiento a largo plazo en lugar de buscar solo resultados inmediatos?

Cuando el error se repite demasiado

Me lo decían hace poco mis compañeros entrenadores. Me decían: “Mira Pedro, yo tengo paciencia, pero cuando veo que un jugador falla una y otra vez, ya me pongo nervioso. Le he explicado cómo realizarlo y sigue sin hacerlo bien. Ya es la tercera o cuarta vez que le corrijo y no mejora”.

La paciencia no es solo dejar pasar un error y decir “no pasa nada”. 

“Paciencia es ver que el jugador sigue fallando y mantener la calma, confiando en que eventualmente aprenderá.” 

También implica reflexionar si ese jugador necesita una ayuda especial, una explicación diferente o un enfoque distinto que le ayude a entender mejor.

Esa es la verdadera paciencia. Comparémosla con la actitud de ponerse nervioso, gritar y echar broncas. Esta diferencia es fundamental. 

Valora y puntúa tu comportamiento durante la temporada del 1 al 10 en términos de paciencia. Este es un tema muy importante para la mejora de tus jugadores y tu efectividad como entrenador.

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

Esta pregunta es clave para evaluar la gestión del grupo. He compartido mi teoría sobre la intensidad en otros momentos. Los entrenadores a menudo dicen que un niño de seis años no puede tener la misma intensidad que uno de dieciocho. Hasta aquí, de acuerdo. 

Sin embargo, algunos piensan que no deben preocuparse tanto por la intensidad con los más jóvenes, esperando que la adquieran más adelante. Pero, ¿qué es la intensidad?

Evaluar nuestro trabajo a  lo largo de la temporada.

No profundizaré ahora en este tema, ya que hoy nos centramos en evaluar nuestro trabajo a  lo largo de la temporada. Si tus entrenamientos son intensos, deben ser fluidos, con los chicos en movimiento constante. Si hay muchos parones o tiempos muertos, necesitas mejorar la intensidad. La intensidad también implica tener objetivos claros para cada ejercicio y moverse rápidamente, tanto tú como el balón.

La preparación de los ejercicios es esencial. Si son demasiado difíciles porque los tomaste de un equipo profesional, tus jugadores pueden no entenderlos, reduciendo la intensidad. 

Observa tus entrenamientos: si ves a tus jugadores caminando o realizando acciones a una velocidad baja, es señal de que falta intensidad. Debemos trabajar en situaciones reales de juego con la misma intensidad que en un partido.

Tu actitud como entrenador es clave 

Si estás pasivo, mirando el móvil o hablando con el segundo entrenador, la intensidad disminuirá. Del mismo modo, dividir el grupo en dos sin poder atender a ambos correctamente también reduce la intensidad. 

Las pausas controladas son necesarias para mantener la intensidad adecuada, permitiendo subidas y bajadas en el ritmo.

Evalúa la intensidad de tus entrenamientos. ¿Qué ritmo has marcado? ¿Piensas en situaciones reales de juego? Pon una nota a tu trabajo según tu criterio y lo que hemos discutido.

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

Aquí entramos en un aspecto muy psicológico. Lo hemos mencionado antes: algunos entrenadores, aquellos que creen saberlo todo, se ponen nerviosos cuando sus jugadores fallan. Se alteran porque sienten que los jugadores no avanzan, no les prestan suficiente atención o no siguen sus instrucciones. No se dan cuenta de que esto es culpa suya.

Como entrenador, debes mantenerte siempre calmado. No hay prisas en el aprendizaje. Es como un agricultor que siembra y espera pacientemente a recoger los frutos. Tiene que regar, abonar y cuidar la planta. En la formación de nuestros jugadores ocurre lo mismo; no puedes esperar resultados inmediatos.

Entonces, la pregunta es: ¿Te pones nervioso al corregir a tus jugadores? 

“Corregir es fundamental en el fútbol formativo, pero debe hacerse de forma efectiva y constructiva”. 

Si corriges para destrozar al jugador, diciéndole “Otra vez te equivocas, te lo he dicho mil veces”, eso es destructivo. Estás señalando un error, pero no ofreciendo una solución.

Debes corregir con calma, explicando cómo mejorar. Si te alteras mientras corriges, si gritas o pierdes la paciencia, debes reconsiderar tu enfoque. 

“Corregir correctamente significa dar confianza, animar, felicitar y guiar hacia la solución del problema.” 

Reflexiona sobre este punto y evalúa tu comportamiento.

Un pequeño paréntesis

Si como entrenador te estás puntuando cada una de estas preguntas y ves que en alguna te has puesto una mala nota, no te preocupes. Ser capaces de ponernos malas notas es un signo de humildad. Esto te ayudará mucho, ya que el verdadero problema sería no detectar dónde fallas. 

“Si eres consciente de tus áreas de mejora, tienes una gran ventaja: sabes en qué aspecto de tu forma de entrenar debes trabajar para ser mejor.”

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

Algunos entrenadores tienden a corregirlo todo, mientras que otros no corrigen nada. Ambos extremos son problemáticos. Si te encuentras en alguno de estos lugares, debes ajustar tu enfoque.

Los entrenadores que corrigen todo se creen tan buenos que piensan que deben señalar cada error. Esto puede resultar abrumador para los jugadores. Por otro lado, los que no corrigen nada tampoco están ayudando a sus jugadores a mejorar. La clave está en encontrar un equilibrio y ser estratégico en tus correcciones.

Ejemplos

Cuando estás en un ejercicio, céntrate en el objetivo específico. Por ejemplo, si estás trabajando en pases largos con precisión y potencia, enfócate en corregir esos aspectos. Aunque puedas observar otros errores, como la conducción del balón o la postura del cuerpo, si no son relevantes para el objetivo del ejercicio, no los corrijas en ese momento.

Imagina que estás entrenando pases largos. Observas que un jugador no levanta la cabeza antes de pasar. Si esto es crucial para el ejercicio, lo corriges. Pero si ves que otro jugador tiene una postura incorrecta al correr, pero no afecta su pase, en ese momento no es la prioridad corregirlo.

El feedback debe ser constructivo y enfocado 

Corrige específicamente lo que está relacionado con el objetivo del ejercicio. Por ejemplo, podrías decir: 

–“El golpeo ha sido fuerte, ahora solo necesitas trabajar en la precisión. Asegúrate de que el pie de apoyo esté bien colocado.” 

De esta manera, estás proporcionando correcciones útiles sin abrumar al jugador.

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

Si tus entrenamientos son aburridos, los jugadores no estarán motivados ni aprenderán. La queja común entre entrenadores es que los jugadores deben repetir y repetir los ejercicios hasta que los dominen. Aunque la repetición es importante, debemos recordar que estamos formando a niños y jóvenes que también necesitan divertirse.

Los entrenadores aburridos suelen caer en estos errores:

Evalúa tus entrenamientos

Si notas que son repetitivos y los jugadores no parecen entusiasmados, es momento de cambiar tu enfoque. Una nota baja en este aspecto indica que debes mejorar en hacer tus sesiones más atractivas y dinámicas.

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

Aquí es donde debes ser muy honesto. El fútbol es un deporte competitivo y, naturalmente, todos queremos ganar. Sin embargo, como entrenadores, nuestra misión principal es formar a los jugadores. La obsesión por ganar puede desviar nuestra atención de este objetivo fundamental.

Sí, debemos competir para ganar, pero no a costa de la formación de los jugadores. 

“Ponte las gafas de entrenador formador y recuerda que cada partido es una oportunidad para enseñar y mejorar.” 

El resultado del partido es importante, pero no tanto como el progreso y desarrollo a largo plazo de tus jugadores.

Evalúa tu motivación

Si te has centrado más en ganar que en formar, es momento de cambiar tu enfoque. La formación de tus jugadores debería ser siempre tu prioridad principal.

Recuerda que un entrenador debe dar feedback constante y constructivo, pero enfocado en los objetivos del entrenamiento. Así, tus jugadores recibirán orientación precisa y no se sentirán sobrecargados con demasiadas correcciones simultáneas.

Ejemplo práctico de entrenamiento formativo

El otro día realicé un entrenamiento modelo para que los entrenadores que están haciendo este curso de formación pudieran ver cómo se pueden transmitir valores sin dejar de entrenar. Voy a poner algunos ejemplos de cómo lo hicimos:

Nada más llegar al entrenamiento, saludé a todos los jugadores y felicité específicamente a dos de ellos que llevaban espinilleras. Los demás se quedaron un poco sorprendidos. Expliqué que, en el club, se había pedido que todos llevaran espinilleras para evitar posibles lesiones. 

Esta es una oportunidad para formar con un formato positivo: en lugar de decir “Casi ninguno lleváis espinilleras”, les dije: “Enhorabuena, estoy muy contento con estos dos jugadores”. Así, promueves el cumplimiento de normas de una manera positiva.

Durante el entrenamiento, observé que un jugador necesitaba un balón y otro, que no lo necesitaba, lo tenía. Pregunté si alguien podía dejarle el balón, y aunque uno de los jugadores no quiso cederlo, otro rápidamente se dio cuenta y le pasó el balón. 

En ese momento, paré el entrenamiento para destacar el gesto: “Este chico ha demostrado lo que es la generosidad y ser un buen compañero. Necesitaba el balón y no ha dudado en desprenderse de él sin que nadie se lo pidiera”. Este tipo de reconocimiento fomenta valores de compañerismo y generosidad.

Un entrenador formador debe ser un ejemplo en su comportamiento. En los partidos, muchos entrenadores gritan al árbitro o intentan presionarlo. Sin embargo, como formadores, debemos ser más calmados, comprensivos y respetuosos con el árbitro. Este comportamiento ejemplar del entrenador, educa a los jugadores sobre cómo comportarse en el campo.

Conclusión y autoevaluación

¿Cómo manejas estos aspectos en tus entrenamientos? Es probable que muchos de vosotros debáis poneros una mala nota en algún aspecto, y no pasa nada. Estamos aquí para aprender y mejorar. Lo importante es que de aquí surjan algunos propósitos de mejora como entrenadores. Reflexiona sobre tu práctica, identifica áreas de mejora y trabaja en ellas para ser un mejor formador.

Recuerda, la formación no solo se trata de enseñar técnica y táctica, sino también de inculcar valores y actitudes positivas en los jugadores.

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

La pregunta se centra en cómo te has comportado en los campos de fútbol durante esta temporada. Aquí evaluamos tu actitud, especialmente en términos de respeto.

Respeto al árbitro

Primero, hablemos del respeto al árbitro. Cuando pregunto a los entrenadores, la mayoría responde que sí respetan al árbitro, pero que a veces sienten que deben decirle algo para evitar que siempre pite en contra suya, o porque creen que el otro entrenador que está gritando obtiene ventaja. Estos “truquillos” no son justificaciones válidas para perder el respeto.

¿Cómo es tu comportamiento real en el campo? Si aspiramos a ser formadores, debemos comportarnos con tranquilidad y respeto en todo momento. Pregúntate: ¿Cómo te ven los jugadores? ¿Transmiten tu nerviosismo? 

“Un entrenador nervioso que grita constantemente transmite ese nerviosismo a sus jugadores. Es esencial mantener la calma y mostrar un ejemplo de tranquilidad.”

Respeto a tus jugadores

El respeto hacia tus jugadores también es fundamental. Insultar, gritar o ridiculizar a los jugadores es inaceptable. Justificar estas acciones con la “pasión del partido” no es correcto. Debemos respetar a nuestros jugadores en todo momento, ofreciendo críticas constructivas y apoyo.

Respeto al equipo rival

Es igual de importante respetar al equipo rival. Si pierdes un partido, reconoce el mérito del equipo contrario. Decir “hemos perdido porque el equipo rival jugó mucho mejor que nosotros” muestra respeto y honestidad. Este tipo de reconocimiento es vital para inculcar valores positivos en tus jugadores.

Comportamiento post-partido

Finalmente, el comportamiento después del partido es importante. ¿Cómo das la mano al final del partido? He visto cosas horribles: entrenadores que no saludan, que lo hacen de mala gana o que muestran gestos de desprecio. Es fundamental dar la mano de manera respetuosa y sincera, independientemente del resultado del partido.

Ejemplo práctico

Por ejemplo, puede ocurrir que algunos chicos no quieran dar la mano al rival porque están enfadados. Como entrenador, es tu responsabilidad convencerles y hablar con ellos para que esto no ocurra. Debes enseñarles que, al finalizar el partido, la tensión se ha acabado. Ahora es el momento de reconocer y respetar al rival y al árbitro. Felicita al árbitro, aunque no estés de acuerdo con algunas decisiones. Recuerda que todos cometemos errores: tú como entrenador, tus jugadores y el árbitro también.

Autoevaluación

Reflexiona sobre tu comportamiento en los campos de fútbol. Si has identificado áreas en las que no estás actuando correctamente, pon una mala nota en esta pregunta. La autoevaluación honesta es el primer paso para la mejora. 

“Reconocer tus errores te permitirá trabajar en ellos y convertirte en un mejor formador.”

Te animo a que te evalúes sinceramente. Esto es importante para tu crecimiento como entrenador y para el desarrollo de tus jugadores. La formación implica no solo enseñar técnicas y estrategias, sino también inculcar valores y actitudes positivas.

10 preguntas para ser un buen entrenador

10 preguntas para ser un buen entrenador

Esta última pregunta aborda un aspecto interesante para cualquier entrenador formativo: 

Relación con los jugadores

Muchos entrenadores tienen la idea de que su único trabajo es entrenar al equipo: “Me han dado un equipo, ahora es mío, y hago lo que quiero con él”. Este enfoque es un error grave. Un equipo está formado por individuos, y cada uno tiene necesidades y circunstancias únicas. Como entrenador, debes preocuparte por cada jugador de forma individual.

  • Comprender sus problemas personales: Algunos jugadores pueden estar pasando por dificultades en casa que afectan su rendimiento. Otros pueden tener problemas de relación con sus compañeros. Es tu responsabilidad conocer estas situaciones y ayudar en lo que puedas.
  • Atención personalizada: No basta con hablar al grupo en general. Debes identificar a cada jugador y sus necesidades específicas. Por ejemplo, un jugador puede no estar rindiendo bien debido a un mal momento personal. Saber esto te permite ofrecerle el apoyo necesario.

Relación con los padres

Excepto entrenadores muy jóvenes, que pueden sentirse intimidados por los padres, es vital mantener una relación constructiva con ellos. Los padres son aliados esenciales en la formación de los jugadores.

Ejemplo práctico

Hay entrenadores que optan por mantener a los padres lo más lejos posible, incluso prohibiéndoles asistir a los entrenamientos. Esta no es la mejor opción. Los padres deben estar involucrados, pero de manera constructiva.

Autoevaluación

Reflexiona sobre tu relación con los jugadores y los padres. Si no estás atendiendo personalmente a los jugadores o no tienes una buena relación con los padres, pon una nota baja en esta pregunta. Reconocer estas áreas de mejora es el primer paso para convertirte en un mejor formador.

Evalúate con honestidad y busca mejorar en este aspecto. Una relación sólida y constructiva con tus jugadores y sus padres es fundamental para el éxito en el fútbol formativo.

Ya hemos revisado todas las puntuaciones y es evidente que hay áreas en las que has destacado y otras en las que hay margen de mejora. Lo importante es que ahora tienes una visión clara de dónde estás y en qué aspectos necesitas trabajar para ser un mejor entrenador.

Ha sido un placer compartir contigo estos 16 capítulos dedicados a la formación del entrenador. Si has llegado hoy y no has tenido la oportunidad de seguir todos los contenidos, te invito a verlos en mi canal. Están todos publicados y accesibles para que puedas enriquecer tu formación.

Ahora inicio dos nuevos proyectos enfocados en diferentes áreas del deporte:

  1. Curso para Jugadores: Este curso está diseñado para ayudar a los jugadores a mejorar en todos los aspectos, no solo a través del entrenamiento físico, sino también mediante el desarrollo psicológico y emocional.
  2. Curso para Padres: Si eres padre de un niño que practica deporte, este curso te proporcionará herramientas valiosas para apoyar a tu hijo en su desarrollo deportivo y personal. El deporte puede ser una plataforma fantástica para formar grandes deportistas y mejores personas, pero es esencial saber cómo enfocarlo adecuadamente.

Quiero saber cuál de estos dos cursos te interesa más para comenzar. Por favor, deja tu opinión en los comentarios. Ambos cursos están completamente desarrollados y listos para ser impartidos en sesiones en directo, donde podrás participar activamente.

Agradecimientos

Muchas gracias por tu participación y apoyo. Ha sido una vivencia enriquecedora compartir mis años de experiencia en la formación deportiva contigo. Espero seguir contando con tu interés y participación en los próximos cursos.

10 preguntas para ser un buen entrenador

Cómo ser un buen entrenador de fútbol

Curso para entrenadores

Cualquiera puede hacer de entrenador si te sacas el título que se precisa. Pero lo que yo te planteo es SER UN BUEN ENTRENADOR. Para eso es necesario formarte bien. Este curso te puede aportar todos aquellos conocimientos que te ayudarán a mejorar como entrenador en esa difícil tarea de formar a los jugadores que están bajo tu responsabilidad.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Tumblr
WhatsApp
Email
Telegram

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio