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Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores ¿Quieres ser el entrenador que todos los jugadores recuerdan con cariño y gratitud? ¿Quieres marcar la diferencia en el mundo del fútbol formativo y ayudar a tus jugadores a desarrollar habilidades y valores que les serán útiles en el futuro? Entonces estás en el lugar correcto.

En este artículo, descubrirás algunas de las claves para ser un buen entrenador de fútbol formativo. Aprenderás sobre la importancia de la preparación y la comunicación, la necesidad de ver el lado positivo de las situaciones y la importancia de dedicar tiempo y esfuerzo a la relación con los jugadores y sus padres. También descubrirás la necesidad de tener una actitud positiva y cómo esto puede ayudar a motivar a tus jugadores y a crear un ambiente de aprendizaje constructivo.

Si estás buscando consejos prácticos y útiles para mejorar tus habilidades como entrenador, no busques más. Sigue leyendo para descubrir cómo puedes ser el entrenador que todos los jugadores quieren tener y cómo puedes marcar la diferencia en el mundo del fútbol formativo. ¡Prepárate para ser un entrenador de éxito!

Me gustaría hablar sobre un tema que creo que todos disfrutaremos mucho. No solamente porque en el fútbol formativo buscamos constantemente ayudar a los jugadores, sino porque este tema, en particular, es de vital importancia. Se trata de: “¿Cómo puedo ayudar a mis jugadores?” Un aspecto que a menudo se pasa por alto, especialmente entre los entrenadores competitivos, quienes priorizan la victoria y el avance en su carrera como entrenadores, sin tener en cuenta que ser un buen entrenador implica también preocuparse por el bienestar y el crecimiento de tus jugadores. Hoy, me gustaría desarrollar este tema en profundidad.

Experiencia académica

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

Como profesor con una clara vocación por la enseñanza, deseo compartir una experiencia personal que considero valiosa y que puede ser de ayuda para otros. Durante los primeros 20 años de mi carrera profesional, me dediqué a la enseñanza en un colegio donde había estudiado inicialmente. Me preocupaban especialmente las juntas de evaluación, donde se discutía sobre el desarrollo académico de los alumnos. Aunque consideraba positivo dedicar tiempo a reflexionar sobre el aprendizaje de los estudiantes, me incomodaba la costumbre de descargar las deficiencias de los alumnos sin buscar soluciones.

Un día, en una de estas reuniones, me sentí impaciente y decidí intervenir cuando un alumno con problemas de atención y rendimiento académico estaba siendo criticado. Pregunté a los profesores presentes qué habían hecho para ayudarlo, cuestionando si simplemente suspenderlo era la única solución. Me parecía que estas juntas de calificación se limitaban a justificar las calificaciones en lugar de buscar mejoras.

Enfrentado a la situación, decidí preguntar a mis colegas sobre sus estrategias para motivar al alumno, involucrarlo en clase y asegurar que entregara sus tareas. Me mostraba indignado por la falta de preocupación y responsabilidad compartida en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Pregunté a los profesores cómo evaluarían su desempeño como educadores, cuestionando si simplemente habían cumplido con su labor de explicar la materia o si se habían preocupado realmente por el alumno y sus necesidades. Sugerí que podrían haber hablado con el tutor del alumno, comunicarse con sus padres o incluso intentar comprender el contexto familiar y emocional del estudiante.

Expresé mi creencia de que preocuparnos por los alumnos y ofrecerles apoyo, estímulo y motivación puede mejorar su rendimiento y sentido de pertenencia. Si nos enfocamos en sus necesidades y los ayudamos a superar sus dificultades, podemos crear un ambiente de aprendizaje más positivo y efectivo.

No existen jugadores malos

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

En el fútbol formativo, es fundamental dedicar tiempo a observar a nuestros jugadores y conocer sus carencias para ofrecerles el apoyo necesario. A diferencia del fútbol competitivo, donde un entrenador puede ser más dictatorial y descartar a quienes no rinden, en el fútbol formativo, debemos ser guías con la idea de sembrar en ellos la semilla que dará fruto con el tiempo siempre que se riegue pacientemente..

Si notamos que un jugador está pasando por un mal momento, debemos preguntarnos: “¿Qué puedo hacer para ayudarlo?” En lugar de reemplazarlo por otro jugador porque “este ya no me sirve”, busquemos recursos para apoyarlo y lograr que supere sus dificultades. Recuerda, la culpa no siempre recae en los jugadores; 

Un entrenador debe saber sacar el máximo rendimiento de sus deportistas.

Me gusta repetir muchas veces esta idea: “No hay jugadores malos, sino malos entrenadores”. Cuando un jugador no rinde, es porque el entrenador no ha sabido cómo extraer su máximo potencial. 

“Ser entrenador es un arte que se aprende, y requiere de una fuerte motivación para ayudar a los demás a través del deporte”.

En el fútbol competitivo, el enfoque puede ser diferente, ya que el objetivo es ganar y poder escalar. Sin embargo, aun en este contexto, un enfoque más colaborativo y constructivo puede traer mejores resultados a largo plazo.

Un buen entrenador sabe crear un ambiente favorable en el que los jugadores se sientan motivados, activos e ilusionados. Para lograrlo, es fundamental preparar bien las sesiones de entrenamiento, haciéndolas atractivas, serias, profesionales y…¿por qué no?, divertidas. 

Ofrece variedad y sorprende a tus jugadores para mantener su interés y ayudarlos a aprender. Recuerda, tus entrenamientos deben ser de alta calidad para que tus jugadores puedan rendir al máximo.

El ejemplo como forma de ayudar a tus jugadores

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

Planificar y preparar bien tus entrenamientos es una forma excelente de ayudar a tus jugadores. Al hacerlo, puedes identificar y superar las debilidades de cada uno, lo que les permite mejorar y desarrollarse. 

Además de la preparación y la planificación; también ayudas a tus jugadores si procuras ser un ejemplo positivo para ellos. Cuando muestras entusiasmo, motivación y ganas de entrenar, tus jugadores se contagian de tu energía y se esfuerzan más. Esto es una forma importante de apoyarlos en su crecimiento como futbolistas.

Ayudar a tus jugadores no siempre implica sentarte con ellos para darles consejos o corregir errores. Aunque esto puede ser útil, también es esencial mostrar interés y atención personalizada, marcando metas y objetivos claros que les ayuden a mejorar.

Si muestras pasión, dedicación y un enfoque positivo, tus jugadores te seguirán y se esforzarán por alcanzar sus metas.

Déjales pensar

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

A veces, podemos malinterpretar lo que significa ayudar a nuestros jugadores. No se trata de decirles todo lo que deben hacer en el partido, ya que esto no les permite pensar por sí mismos ni tomar decisiones. En cambio, ayudar a tus jugadores implica estimular su pensamiento y fomentar su capacidad para tomar decisiones, incluso cuando se equivocan.

Tu actitud cuando cometen errores es fundamental para su aprendizaje. En lugar de regañarlos o mostrar frustración, es mejor animarlos y trabajar juntos en la mejora. Sentarse con ellos y analizar los errores cometidos puede ser una herramienta muy valiosa para su crecimiento como futbolistas.

“La verdadera ayuda consiste en dejar una huella imborrable en tus jugadores, enfocándote en su mejora y no solo en ganar campeonatos”. 

La clave está en crear un ambiente positivo y constructivo en el que tus jugadores se sientan cómodos cometiendo errores y aprendiendo de ellos.

como un padre de familia

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

Imagina ser como un padre o una madre que cuida y se preocupa por sus hijos. Como entrenador, tienes una responsabilidad similar con tus jugadores. Debes detectar cuándo un jugador está pasando por un mal momento y buscar formas de ayudarlo a superarlo.

La clave está en conocer a cada jugador individualmente y adaptar tu enfoque de acuerdo a su personalidad y necesidades. Algunos requerirán más aliento y reconocimiento por pequeños logros, mientras que otros necesitarán un nivel más alto de exigencia para alcanzar su potencial.

Un buen entrenador se preocupa por todos sus jugadores, no solo por los más destacados o los que meten más goles. Ayudas a tus jugadores ofreciéndoles el apoyo y las herramientas que necesitan para crecer y desarrollarse, independientemente de sus habilidades o posiciones en el campo.

Al igual que un padre o una madre, debes estar atento a las necesidades de tus jugadores y buscar constantemente formas para ayudarlos a crecer y desarrollarse, no solo como futbolistas, sino también como personas. Al hacerlo, estás dejando una huella positiva y duradera en sus vidas.

autentica vocación

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

Considero fundamental que un buen entrenador posea una verdadera vocación por la formación y el desarrollo de sus jugadores. 

“No se puede ser un buen entrenador si no se tiene esa pasión y dedicación intrínseca por ayudar a los demás, más allá de buscar beneficios económicos o victorias”.

La verdadera esencia de ser entrenador radica en tener esa vocación genuina de formador, de guía y de apoyo para los jugadores. No se trata solo de ganar campeonatos, sino de influir positivamente en la vida de los deportistas, ayudándolos a crecer no solo como deportistas, sino también como personas.

Un entrenador vocacional va más allá de lo básico. No se limita a cumplir con lo mínimo, como asistir a los partidos y entrenamientos, enseñar lo necesario y dirigir los encuentros. Su compromiso va mucho más allá, mostrando un interés genuino por cada jugador, preocupándose por su desarrollo integral y buscando siempre superarse en su labor.

La verdadera vocación de un entrenador se refleja en su dedicación, en su interés por cada jugado. Cada deportista es importante para él, y su objetivo va más allá de lo superficial, buscando impactar positivamente en la vida y el crecimiento de cada uno de sus pupilos.

Una actitud positiva ayuda a tus jugadores

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

Un buen entrenador siempre ve el lado positivo de las cosas, es decir, busca el aspecto constructivo en cada situación, incluso en las adversidades. Esto ayuda a mantener a los jugadores motivados y optimistas, también en los momentos difíciles.

“Cuando los entrenadores muestran entusiasmo, optimismo y reaccionan positivamente ante las dificultades, como una derrota en un partido, están enviando un mensaje poderoso a sus jugadores”. 

En lugar de centrarse en el resultado negativo, se enfocan en analizar los errores y buscar soluciones, lo que ayuda a los jugadores a aprender y mejorar.

Además, un entrenador con una actitud positiva aprovecha las oportunidades que surgen de las dificultades. Por ejemplo, si un jugador clave se lesiona, el entrenador puede ver esto como una oportunidad para que otros jugadores desarrollen sus habilidades y tomen un papel más importante en el equipo.

La actitud positiva también se refleja en la forma en que los entrenadores afrontan las lesiones de los jugadores. En lugar de centrarse en el aspecto negativo de la lesión, un entrenador optimista puede ayudar al jugador a verlo como una oportunidad para aprender, superarse y convertirse en un jugador más fuerte y precavido en el futuro.

ejemplos

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

Imagina que tu equipo ha perdido un partido importante y que los jugadores están desmotivados y desanimados. En lugar de criticarlos, un entrenador optimista puede comentar: 

–“Está bien, hemos perdido este partido, pero ahora tenemos la oportunidad de analizar lo que hemos hecho mal y aprender de ello. Vamos a trabajar juntos para mejorar y asegurarnos de que no cometamos los mismos errores en el futuro”.

Otro ejemplo podría ser el de un jugador que se lesiona y no puede jugar durante varias semanas. En lugar de centrarse en la lesión y en el tiempo que el jugador estará fuera del equipo, un entrenador optimista puede afirmar: 

–“Esta lesión es una oportunidad para que aprendas y te desarrolles como jugador. Vamos a trabajar juntos en tu recuperación y asegurarnos de que vuelvas más fuerte y mejor que antes”.

La actitud positiva de un entrenador también puede influir en la recuperación de un jugador lesionado. Cuando un jugador ve que su entrenador está luchando por su recuperación y mantiene una actitud positiva, se siente más motivado para recuperarse lo antes posible: 

–“Estoy seguro de que vas a recuperarte completamente y volverás a jugar incluso mejor que antes. Vamos a trabajar juntos en tu recuperación y asegurarnos de que estés en la mejor forma posible cuando vuelvas”.

La actitud positiva de un entrenador es fundamental para ayudar a sus jugadores a mantenerse motivados, aprender de las adversidades y desarrollar su potencial. 

“Los entrenadores deben practicar el optimismo en su vida personal y profesional, ya que esto se reflejará en su forma de entrenar y en el rendimiento de sus jugadores”.

Tiempo y esfuerzo

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

Un entrenador de fútbol formativo debe dedicar tiempo y esfuerzo a la preparación de los entrenamientos y a la relación con los jugadores y sus padres. Esto incluye la preparación de informes de los jugadores, la comunicación con los padres y la asistencia a reuniones semanales con otros entrenadores.

Un entrenador que se dedica solo a dar sus entrenamientos y a dirigir partidos no está ayudando a sus jugadores, sino solo a sí mismo. En el fútbol formativo, lo más importante son los jugadores y su desarrollo, y no las clasificaciones o los títulos.

“Un buen entrenador debe preocuparse por sus jugadores y ayudarlos a mejorar. Esto requiere dedicación y esfuerzo, y no solo en la preparación de los entrenamientos, sino también en la relación con los jugadores y sus padres”.

Como entrenador debes dedicar tiempo para hablar con los padres de cada jugador al inicio de la temporada para conocer sus metas y objetivos, y para discutir cómo pueden trabajar juntos para ayudar al jugador a alcanzarlos. 

El entrenador debe preparar informes periódicos sobre el progreso de cada jugador y compartirlos con los padres, para que todos estén enterados del desarrollo del jugador.

Un buen entrenador dedica tiempo adicional para trabajar con jugadores individuales o pequeños grupos en áreas específicas en las que necesitan mejorar.

Un buen entrenador debe ser valiente y expresar sus pensamientos y opiniones, incluso si no están de acuerdo con las expectativas de los demás entrenadores. Esto ayuda a fomentar un ambiente de comunicación abierta y constructiva entre los entrenadores y los demás miembros del club.

Tienes que intentar ver en qué aspectos de los que hemos hablado puedes ayudar más a tus jugadores. Todo esto funciona si uno lo pone en práctica porque si no, cuando acabe de ver este documento, lo que ocurrirá es que se te olvidará

Hasta que no se pone en práctica uno no lo interioriza. Te animo a que sigas intentando poner en práctica las cosas que vamos hablando aquí. 

Si escuchas sin aplicar los conceptos en tus entrenamientos, es probable que se olviden rápidamente.

  1. Dweck, C. S. (2012). Mindset: Cómo cultivar un pensamiento que abra caminos. Debate.
  2. Ericsson, K. A., Prietula, M. J., & Cokely, E. T. (2018). El camino hacia la excelencia: La ciencia de entrenar a los genios. Paidós.
  3. Lussier, R. N., & Kimball, D. R. (2015). Psicología aplicada al deporte y la actividad física: Crecimiento personal hacia el rendimiento óptimo. McGraw-Hill.
  4. Orlick, T. (2013). En busca de la excelencia: Cómo alcanzar el éxito en el deporte y en la vida a través del entrenamiento mental. Paidós.
  5. Weinberg, R. S., & Gould, D. (2019). Fundamentos de psicología del deporte y la actividad física (6ª ed.). Paidós.
  6. Cómo ayudar a tus jugadores a que lleguen mejor al partido: https://www.youtube.com/watch?v=TI_ETwSnrDY

Cómo puedo ayudar más a mis jugadores

Cómo ser un buen entrenador de fútbol

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Cualquiera puede hacer de entrenador si te sacas el título que se precisa. Pero lo que yo te planteo es SER UN BUEN ENTRENADOR. Para eso es necesario formarte bien. Este curso te puede aportar todos aquellos conocimientos que te ayudarán a mejorar como entrenador en esa difícil tarea de formar a los jugadores que están bajo tu responsabilidad.

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