El entrenador de cadetes mira la lista el primer día de temporada. Ocho jugadores nuevos que suben de infantil. Solo ocho nombres en un papel. Detrás de ellos, años de trabajo sin coordinación entre entrenadores.
No sabe qué trabaja cada uno bien. No sabe cuál lleva dos años con el juego de espaldas sin resolver. El club lleva años formándolos, pero ese conocimiento se fue con el entrenador del año pasado.
Eso no es mala suerte. Es la ausencia de coordinación entre entrenadores dentro del propio club. El niño pasa por todos los equipos, pero el aprendizaje no se transfiere.
Sobre cómo gestionar las emociones en el fútbol base hemos escrito antes. Pero aquí el foco está en algo anterior: la estructura que hace ese acompañamiento posible a lo largo de toda la etapa del jugador.
Los años que se pierden entre categoría y categoría
La mayoría de los clubes de fútbol base tienen entrenadores independientes en cada categoría. Cada uno prepara sus sesiones, dirige sus partidos y atiende a sus jugadores lo mejor que puede. El problema es que trabajan en paralelo, sin saber lo que hacen los otros.
Cuando un jugador sube de categoría, no hay traspaso. No hay documento. No hay conversación entre el entrenador que lo deja ir y el que lo recibe. El trabajo de un año, a veces de dos, se resetea.
Los programas de desarrollo deportivo a largo plazo —como el de la RFEF— señalan que la coherencia metodológica entre etapas es decisiva. Sin coordinación entre los entrenadores del club, esa coherencia no existe.
La coordinación entre entrenadores es el activo más infrautilizado de tu club
Todos los clubes tienen categorías. Pocos tienen una línea metodológica compartida entre sus entrenadores. Y esa diferencia decide si un jugador crece de forma coherente o simplemente empieza de cero cada temporada.
Javier Vidales sabe de lo que habla. Fue coordinador de metodología en la cantera del Atlético de Madrid: el que tenía que lograr que todos los entrenadores hablaran el mismo idioma. Su conversación con la Plataforma está recogida íntegra en La huella que dejamos. Lo explica así:
«Yo era el entrenador de los entrenadores. Tenía que formarlos para que llevaran una línea, una línea común.»
— Javier Vidales, coordinador de metodología en la cantera del Atlético de Madrid
La clave no está solo en la línea. Está en que alguien tiene que encargarse de construirla. En la mayoría de los clubes de fútbol base, nadie lo hace.
El entrenador tiene que saber adónde va su jugador
Una línea metodológica compartida no es un documento en una carpeta. Son conversaciones regulares entre los entrenadores del club. Es que el de infantil sepa qué está trabajando el de cadetes. Es que el de benjamines conozca adónde va el camino.
Javier Vidales describe qué implica concretamente esa coordinación entre entrenadores:
«El entrenador del infantil A tiene que ir a ver competir al infantil B. Tiene que ir a ver también al siguiente equipo. Tiene que saber si lo que está haciendo con esos chavales va en la dirección correcta. Tiene que saber cómo vienen los de atrás. Porque tenemos que llevar a Pablo Barrios al primer equipo, y eso va a ser entre todos.»
— Javier Vidales, coordinador de metodología en la cantera del Atlético de Madrid
La referencia a Pablo Barrios no es un ejemplo de élite inalcanzable. Es la manera de explicar que la coordinación tiene consecuencias reales en la trayectoria de cualquier jugador, en cualquier club y a cualquier nivel.
Lo difícil no es la primera reunión, sino la cultura que la sostiene
Plantear la coordinación entre entrenadores como solución tiene una trampa: hace que parezca sencillo. Y no siempre lo es.
En muchos clubes de base, los entrenadores son voluntarios con tiempo limitado. La formación específica en coordinación metodológica apenas existe fuera del fútbol profesional. Y cuando no hay cultura de comunicación, las reuniones se convierten en un trámite que nadie quiere.
Reconocer esa dificultad no invalida la solución. La hace más urgente. Si los entrenadores de tu club no se comunican, lo que hay es improvisación. Y la improvisación, aplicada a la formación de niños, tiene costes que no se ven en el marcador pero se notan años después. Sobre cómo acompañar al jugador después de la derrota hemos escrito antes. Ese trabajo solo tiene sentido cuando hay una base metodológica que lo sostenga.
Por dónde empieza un club que nunca ha hecho esto
La coordinación entre entrenadores no requiere contratar a un coordinador. Requiere voluntad de comunicarse.
El primer paso es una reunión con todos los entrenadores del club. No para evaluar ni criticar, sino para compartir qué ven en sus jugadores, qué van a necesitar y con qué base llegan. Esa reunión, bien facilitada, genera más valor metodológico que cualquier curso de formación.
Dos herramientas concretas que cualquier club puede usar ya:
- La reunión de inicio de temporada con todos los entrenadores. Una hora, dos preguntas: ¿qué necesitáis saber de los jugadores que os llegan? ¿Qué queréis que sepa el que los va a recibir el año que viene?
- La visita cruzada: que el entrenador de cadetes vaya a ver un entrenamiento de infantil antes de que empiece la temporada. Esas dos horas de observación valen más que cualquier documento de traspaso.
La coordinación no empieza con una estructura. Empieza con curiosidad por lo que hacen los demás.
Un club que forma, y no solo que acumula categorías
Volvamos al entrenador de cadetes del principio. Con una hoja y ocho nombres.
Ahora imagina que tres semanas antes de empezar la temporada, fue a ver entrenar a sus futuros jugadores. Habló con el entrenador de infantil. Sabe quién necesita más tiempo en el juego de espaldas y quién ya está listo para otro desafío.
La lista es la misma. El primer entrenamiento, completamente distinto.
Eso es lo que cambia la coordinación entre entrenadores dentro de un club. En el Congreso de Fútbol Formativo (24 y 25 de octubre) hablamos de cómo construir esa cultura de comunicación. Con ejemplos reales y herramientas que se pueden aplicar desde el lunes siguiente.
¿Sabes qué necesita el entrenador de la categoría de arriba de los jugadores que le vas a mandar el año que viene?
Este artículo no habría sido posible sin la voz de Javier Vidales. Gracias a él y a todos los expertos y expertas que, entrevista a entrevista, siguen construyendo esta Plataforma con nosotros.
La conversación con Javier Vidales, junto a otras treinta, está recogida íntegra en La huella que dejamos. Un año recorriendo campos de toda España para demostrar que otro fútbol es posible.
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