Esto es un auténtico engaño

Esto es un auténtico engaño

Esto es un auténtico engaño. Hoy asisto como cada jueves a la reunión de profesores. Tengo en mi agenda una idea que quiero transmitirles una vez más porque soy consciente de la eficacia de la pedagogía de la repetición. No hay que cansarse de recordar una y otra vez las cosas porque muchos de los asuntos que quieres transmitir pueden quedarse en el cajón de los olvidos, muy a pesar tuyo, pese a la importancia que tienen.

Les felicité por la impresionante trayectoria que están teniendo en sus equipos y les aclaré que es fruto de su formidable trabajo en los entrenamientos, la buena programación que realizaron al principio de curso y la gran calidad de los jugadores que forman parte de sus equipos. Sin embargo, no estamos llegando a nuestro objetivo que es formar si no nos preocupamos de cada uno de los jugadores que forman parte del equipo.

Les puse el caso de Pau, un benjamín que está pasando una temporada mala. Gracias a una conversación breve con los padres, que me comentaron que no iba contento a los entrenamientos, pudimos detectar a tiempo que el chaval necesita un empujón en cuanto a su autoestima y quizá el entrenador no lo estaba tratando de forma correcta. No reacciona con la misma motivación que otros y el entrenador no se daba cuenta de esto. Empezó a faltar a los entrenamientos y la interpretación del entrenador fue la de apartarle un poco más del equipo, no darle tantas oportunidades.

Es una situación que ocurre mucho en el fútbol. Utilizamos a los jugadores si nos rinden y los ignoramos si no nos responden. Hemos de encontrar las causas por las que un jugador no está rindiendo cada vez más y luego ayudarle a superar las dificultades que tiene para conseguir ser igual o mejor que antes.

La función del entrenador – formador no es conseguir éxitos deportivos sino ayudar a esos niños a alcanzar sus metas deportivas y personales.

Cuando esto lo tengamos claro, el fútbol formativo empezará a ser eficaz.

Utilizarlos para conseguir éxitos deportivos es un auténtico engaño porque nos preocupamos exclusivamente de su físico, de sus habilidades deportivas para conseguir una meta personal. No hay otro camino que la formación integral del jugador. Los expertos en educación, los sicólogos deportivos insisten siempre en este aspecto:

“La formación en valores, el equilibrio familiar, los estudios académicos, sus relaciones con los demás son más importantes que la cantidad de goles que meten en una temporada o en un partido.”

¿Es esto lo que tienen en la cabeza los entrenadores de hoy? Pienso que hay bastantes que tienen las ideas claras en este sentido pero, por desgracia, hay muchos que no.

Estos entrenadores que se buscan a sí mismos con la obsesión de los resultados y que se olvidan de la gran responsabilidad que tienen de formar a sus jugadores en todos los ámbitos de la vida son un auténtico engaño. A veces pienso cómo es posible que los padres acepten esta situación y permitan dejar en manos de estos entrenadores a sus hijos.

Si no queremos engañar a los padres y a los niños, entrenador de fútbol o de cualquier deporte no puede serlo cualquiera. Debe ser una persona con un perfil muy especial. Además de gustarle tiene que querer ayudar al niño de forma integral. Debe ser un educador. Tiene que ser humilde y aceptar que siempre está aprendiendo. Debe tener paciencia para entender que cada jugador es una historia distinta y que hemos de ayudarles según sus necesidades. Hemos de estar orgullosos de su crecimiento personal y no solo del deportivo.

Un entrenador del equipo de benjamines vino a verme para comentarme que tenía un problema en el vestuario. Iván es un jugador con bastante nivel y destaca bastante. En los partidos suele ser un poco individualista porque se ve algo sobrado y consigue con facilidad muchos goles. Kevin es otro jugador con mucho carácter. Cuando Iván se excede en sus regates, se lo recrimina bastante. Y un día, en el vestuario se lo recordó con dureza. Iván respondió diciendo en público que lo hacía porque todo el equipo eran muy malos. Esto sentó mal a los demás y se ha creado un mal ambiente.

El entrenador utilizó bien el protocolo y en cuanto detectó el problema intentó solucionarlo hablando con ellos pero no ha habido una mejora aparente. Hace pocos días Kevin lanzó una zapatilla a la cara de Iván. No pasó nada más pero hubo que hablar con ellos. Yo pensaba que Kevín era el culpable de todo pero al sincerarse, tuve que cambiar de opinión porque la culpa era de Iván. Lo reconoció.

Ambos chicos tenían ganas de cambiar de actitud pero las circunstancias habían provocado este enfrentamiento. Ahora son muy amigos y se ayudan mucho en los partidos con lo que el equipo está más unido que nunca. Iván fue a pedir perdón a sus compañeros. Le costó pero lo hizo.

He contado esta pequeña anécdota porque es la última que me ha sucedido pero podría relatar cientos de ellas. Un entrenador preocupado por los resultados lo que hubiera hecho es solucionar por la directa el problema y no hubiera ido al fondo de la cuestión. Pero hubiera sido un engaño, un timo.

¡Cuánto agradecen los padres que podamos ayudarles en estas situaciones importantes que no se aprecian ni las ve nadie! ¡Cómo crecen los niños si les ayudamos frente a sus dificultades!

Y en el fondo, el que más se enriquece es el entrenador porque ayudar a los demás siempre te llena de satisfacción y de orgullo (un orgullo sano) que no tiene nada que ver con las victorias en los partidos.

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6 comentarios en “Esto es un auténtico engaño”

  1. Hola Javier,

    estoy totalmente de acuerdo contigo, aunque no hay que olvidar que hay otros factores en el deporte infantil, aun mas importantes que las directrices del entrenador, y que son los padres.

    sigo dos ligas infantiles, una masculina y otra femenina. la actitud de los padres no siempre es la mas correcta fuera del campo. cuantas veces he oído insultos y descalificaciones a un jugador, sin importar si es de un equipo o del otro, insultos al arbitro, e incluso agresiones físicas al margen del partido que se juega dentro de la cancha.

    el deporte infantil ha de ser educativo, ha de fomentar la colaboración, la unión, el compañerismo, el esfuerzo por conseguir una meta común.

    el jugador marca los goles, pero es el equipo el que gana el partido… aunque muchas veces esta no es la realidad, y mas aun cuando se pierde. alguien piensa en el refuerzo para un portero que acaba de comerse 7, 8 o 10 goles?

    cuando ganamos es el equipo el que gana, cuando perdemos es al portero que le han colado los goles…

    si no les enseñamos desde el principio que es un juego de equipo y que ganamos todos o perdemos todos, todo el esfuerzo del entrenador sera en vano.

    Massi hay uno, Crstiano Ronaldo tambien, no busquemos fantasmas donde no los hay, y no pongamos mas presión en nuestros hijos, que ya bastante tienen con los deberes y la vida que están empezando a descubrir.

    mientras el ejemplo de los padres fuera de la cancha no sea el correcto, la labor del entrenador queda en entredicho. a quien obedecerá el chaval, al padre? al entrenador? a quien de los dos decepcionará si las ordenes no son las mismas.

    aprendamos primero a comportarnos como padres para que nuestros hijos hagan lo propio en el campo, mientras el ejemplo sean insultos y agresiones, no hay futuro.

    gracias por permitirme escribir desde aqui y felicidades y suerte en la albor que hacéis en la Fundación Marcet.

    Jordi Viladomat

  2. Hola Javier,

    estoy totalmente de acuerdo contigo, aunque no hay que olvidar que hay otros factores en el deporte infantil, aun mas importantes que las directrices del entrenador, y que son los padres.

    sigo dos ligas infantiles, una masculina y otra femenina. la actitud de los padres no siempre es la mas correcta fuera del campo. cuantas veces he oído insultos y descalificaciones a un jugador, sin importar si es de un equipo o del otro, insultos al arbitro, e incluso agresiones físicas al margen del partido que se juega dentro de la cancha.

    el deporte infantil ha de ser educativo, ha de fomentar la colaboración, la unión, el compañerismo, el esfuerzo por conseguir una meta común.

    el jugador marca los goles, pero es el equipo el que gana el partido… aunque muchas veces esta no es la realidad, y mas aun cuando se pierde. alguien piensa en el refuerzo para un portero que acaba de comerse 7, 8 o 10 goles?

    cuando ganamos es el equipo el que gana, cuando perdemos es al portero que le han colado los goles…

    si no les enseñamos desde el principio que es un juego de equipo y que ganamos todos o perdemos todos, todo el esfuerzo del entrenador sera en vano.

    Massi hay uno, Crstiano Ronaldo tambien, no busquemos fantasmas donde no los hay, y no pongamos mas presión en nuestros hijos, que ya bastante tienen con los deberes y la vida que están empezando a descubrir.

    mientras el ejemplo de los padres fuera de la cancha no sea el correcto, la labor del entrenador queda en entredicho. a quien obedecerá el chaval, al padre? al entrenador? a quien de los dos decepcionará si las ordenes no son las mismas.

    aprendamos primero a comportarnos como padres para que nuestros hijos hagan lo propio en el campo, mientras el ejemplo sean insultos y agresiones, no hay futuro.

    gracias por permitirme escribir desde aqui y felicidades y suerte en la albor que hacéis en la Fundación Marcet.

    Jordi Viladomat

  3. El problema de los padres, aunque lo he comentado en otro artículo bastante a fondo, creo que es bastante sencillo de arreglar en un club. Los padres se comportan como nosotros les dejemos que lo hagan. Protocolo: 1. Reunión previa al principio de temporada donde se ponen las condiciones para asistir a los partidos (educación, respeto, deportividad, etc) 2. Si alguno no tiene un comportamiento adecuado, se le invita a cambiar de forma radical o a irse. 3. Felicitar a los padres que tienen un buen comportamiento. 4. Controlar el comportamiento y la actitud del entrenador. 5. Recordarlo varias veces a lo largo de la temporada. 6. En un año, consigues que el ambiente del club esté completamente saneado. El problema de los padres es un problema controlable por parte de la directiva si desea realmente atajarlo.

  4. Si, realmente es una buena manera de atajar-lo… en casa y con los tuyos… pero hacerselo entender a los que te visitan es algo mas complicado… si ya de entrada te insultan al arbitro, como les digas algo aun corres el peligro de recibir tu… no estoy en la directiva (por suerte), pero intentaré moderar a favor de asimilar este tipo de comportamiento ejemplar.

  5. Si, realmente es una buena manera de atajar-lo… en casa y con los tuyos… pero hacerselo entender a los que te visitan es algo mas complicado… si ya de entrada te insultan al arbitro, como les digas algo aun corres el peligro de recibir tu… no estoy en la directiva (por suerte), pero intentaré moderar a favor de asimilar este tipo de comportamiento ejemplar.

  6. El buen ejemplo de los tuyos es lo que arrastra a los otros a cambiar. El equipo visitante no te debe preocupar. Es el tuyo el que debes dominar. Los jugadores y los padres, cuando actúan correctamente terminan dominado el ambiente general del fútbol porque si uno no quiere, el otro no se pelea aunque provoque. Esta es una labor que hay que realizar poco a poco porque siempre digo que somos más los que intentamos hacer las cosas bien y son unos pocos los que hacen mucho ruido.

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6 comentarios en “Esto es un auténtico engaño”

  1. Hola Javier,

    estoy totalmente de acuerdo contigo, aunque no hay que olvidar que hay otros factores en el deporte infantil, aun mas importantes que las directrices del entrenador, y que son los padres.

    sigo dos ligas infantiles, una masculina y otra femenina. la actitud de los padres no siempre es la mas correcta fuera del campo. cuantas veces he oído insultos y descalificaciones a un jugador, sin importar si es de un equipo o del otro, insultos al arbitro, e incluso agresiones físicas al margen del partido que se juega dentro de la cancha.

    el deporte infantil ha de ser educativo, ha de fomentar la colaboración, la unión, el compañerismo, el esfuerzo por conseguir una meta común.

    el jugador marca los goles, pero es el equipo el que gana el partido… aunque muchas veces esta no es la realidad, y mas aun cuando se pierde. alguien piensa en el refuerzo para un portero que acaba de comerse 7, 8 o 10 goles?

    cuando ganamos es el equipo el que gana, cuando perdemos es al portero que le han colado los goles…

    si no les enseñamos desde el principio que es un juego de equipo y que ganamos todos o perdemos todos, todo el esfuerzo del entrenador sera en vano.

    Massi hay uno, Crstiano Ronaldo tambien, no busquemos fantasmas donde no los hay, y no pongamos mas presión en nuestros hijos, que ya bastante tienen con los deberes y la vida que están empezando a descubrir.

    mientras el ejemplo de los padres fuera de la cancha no sea el correcto, la labor del entrenador queda en entredicho. a quien obedecerá el chaval, al padre? al entrenador? a quien de los dos decepcionará si las ordenes no son las mismas.

    aprendamos primero a comportarnos como padres para que nuestros hijos hagan lo propio en el campo, mientras el ejemplo sean insultos y agresiones, no hay futuro.

    gracias por permitirme escribir desde aqui y felicidades y suerte en la albor que hacéis en la Fundación Marcet.

    Jordi Viladomat

  2. Hola Javier,

    estoy totalmente de acuerdo contigo, aunque no hay que olvidar que hay otros factores en el deporte infantil, aun mas importantes que las directrices del entrenador, y que son los padres.

    sigo dos ligas infantiles, una masculina y otra femenina. la actitud de los padres no siempre es la mas correcta fuera del campo. cuantas veces he oído insultos y descalificaciones a un jugador, sin importar si es de un equipo o del otro, insultos al arbitro, e incluso agresiones físicas al margen del partido que se juega dentro de la cancha.

    el deporte infantil ha de ser educativo, ha de fomentar la colaboración, la unión, el compañerismo, el esfuerzo por conseguir una meta común.

    el jugador marca los goles, pero es el equipo el que gana el partido… aunque muchas veces esta no es la realidad, y mas aun cuando se pierde. alguien piensa en el refuerzo para un portero que acaba de comerse 7, 8 o 10 goles?

    cuando ganamos es el equipo el que gana, cuando perdemos es al portero que le han colado los goles…

    si no les enseñamos desde el principio que es un juego de equipo y que ganamos todos o perdemos todos, todo el esfuerzo del entrenador sera en vano.

    Massi hay uno, Crstiano Ronaldo tambien, no busquemos fantasmas donde no los hay, y no pongamos mas presión en nuestros hijos, que ya bastante tienen con los deberes y la vida que están empezando a descubrir.

    mientras el ejemplo de los padres fuera de la cancha no sea el correcto, la labor del entrenador queda en entredicho. a quien obedecerá el chaval, al padre? al entrenador? a quien de los dos decepcionará si las ordenes no son las mismas.

    aprendamos primero a comportarnos como padres para que nuestros hijos hagan lo propio en el campo, mientras el ejemplo sean insultos y agresiones, no hay futuro.

    gracias por permitirme escribir desde aqui y felicidades y suerte en la albor que hacéis en la Fundación Marcet.

    Jordi Viladomat

  3. El problema de los padres, aunque lo he comentado en otro artículo bastante a fondo, creo que es bastante sencillo de arreglar en un club. Los padres se comportan como nosotros les dejemos que lo hagan. Protocolo: 1. Reunión previa al principio de temporada donde se ponen las condiciones para asistir a los partidos (educación, respeto, deportividad, etc) 2. Si alguno no tiene un comportamiento adecuado, se le invita a cambiar de forma radical o a irse. 3. Felicitar a los padres que tienen un buen comportamiento. 4. Controlar el comportamiento y la actitud del entrenador. 5. Recordarlo varias veces a lo largo de la temporada. 6. En un año, consigues que el ambiente del club esté completamente saneado. El problema de los padres es un problema controlable por parte de la directiva si desea realmente atajarlo.

  4. Si, realmente es una buena manera de atajar-lo… en casa y con los tuyos… pero hacerselo entender a los que te visitan es algo mas complicado… si ya de entrada te insultan al arbitro, como les digas algo aun corres el peligro de recibir tu… no estoy en la directiva (por suerte), pero intentaré moderar a favor de asimilar este tipo de comportamiento ejemplar.

  5. Si, realmente es una buena manera de atajar-lo… en casa y con los tuyos… pero hacerselo entender a los que te visitan es algo mas complicado… si ya de entrada te insultan al arbitro, como les digas algo aun corres el peligro de recibir tu… no estoy en la directiva (por suerte), pero intentaré moderar a favor de asimilar este tipo de comportamiento ejemplar.

  6. El buen ejemplo de los tuyos es lo que arrastra a los otros a cambiar. El equipo visitante no te debe preocupar. Es el tuyo el que debes dominar. Los jugadores y los padres, cuando actúan correctamente terminan dominado el ambiente general del fútbol porque si uno no quiere, el otro no se pelea aunque provoque. Esta es una labor que hay que realizar poco a poco porque siempre digo que somos más los que intentamos hacer las cosas bien y son unos pocos los que hacen mucho ruido.

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