La formación de los profesores es nuestro gran reto

La formación de los profesores es nuestro gran reto

La formación de los profesores es nuestro gran reto. En la escuela de fútbol tenemos claro que el objetivo prioritario de nuestros entrenadores es la formación integral del deportista fomentando unos valores que te proporciona directamente la práctica del deporte. Es una herramienta impresionante para conseguir formar buenas personas y, de paso, ayudarle a crecer y a rendir al máximo nivel. ¿Cómo debe ser un jugador de nuestra escuela? He aquí una descripción bastante completa de lo que deseamos para nuestros jugadores.
  • Se compromete en el cumplimiento de los valores de la deportividad. Los antepone a conseguir éxitos y en la vida como en el deporte se conduce deportivamente.
  • Lucha únicamente por amor al deporte, por la diversión de practicarlo y por mejorar. Lo más importante no es ganar, sino: participar, divertirse, superarse, sentirse bien con uno mismo. Disfruta con la práctica del deporte y procura que los demás también lo hagan, compañeros, adversarios, entrenadores, acompañantes. Persigue la mejora y no solo la victoria.
  • En el Deporte, el equipo es lo más importante. Se esfuerza en compartir con sus compañeros. Trabaja para el equipo, está a su servicio sin condiciones y eso es más importante que la victoria. Facilita que todos participen. Contribuye al espíritu de cohesión del equipo, que permite la mejora de resultados del mismo.
  • Mejorar los resultados del equipo no solo es ganar. También es comprender el juego cada día mejor, aprender táctica, adquirir habilidades día a día. Que los jugadores colaboren más y más durante el juego o entrenamiento. Conseguir que todos los jugadores disfruten. Que los jugadores se identifiquen con los valores. Acepta la ayuda de sus compañeros y les ayuda, antes, durante y después de cada entrenamiento o partido. Así todos mejoran.
  • Ve al contrario como compañero de juego, no como enemigo. Sin él no habría partidos.
  • Conoce las reglas, las respeta y las hace respetar. Sin reglas no se puede jugar. No hace trampas, juega limpio, no utiliza influencias ni presiones para intentar ganar, se esfuerza en el terreno de juego.
  • Tiene espíritu de lucha y superación, es constante y disfruta esforzándose; está siempre dispuesto a colaborar en todas las tareas, se sacrifica y esfuerza para mejorar y para que mejore el equipo, intenta siempre superarse a sí mismo, da siempre lo mejor de si, sabe que para jugar bien hay que saber jugar con inteligencia y que el entrenamiento es el medio para conseguirlo.
  • Aplica el mismo esfuerzo e interés por sus estudios; siempre está interesado en aprender.
  • Practica el autocontrol, sabe ganar y perder. Acepta con deportividad los resultados de su práctica, es humilde cuando gana, felicita al vencedor, no busca disculpas por la derrota y no guarda rencor, reconoce el esfuerzo del contrario, nunca critica ni se mofa, comenta con espíritu constructivo y positivo los partidos y entrenamientos con sus compañeros, padre y entrenadores.
  • Escucha con atención las indicaciones de entrenadores, árbitros, padres, directivos, sigue las instrucciones de su entrenador para poder mejorar, es obediente y ordenado con sus cosas, comprende los errores personales y ajenos, reconoce sus propios fallos, no se deja influir por la masa y contribuye a que la actividad se desarrolle con tranquilidad, rechaza las actitudes violentas físicas o verbales.
  • Cumple con su palabra, mantiene los compromisos adquiridos con el entrenador, el equipo, el entrenamiento, el deporte y el resto de facetas de la vida.
  • Respeta a los árbitros y sus decisiones; comprende sus errores, no intenta influirles, les ayuda en su labor, sabe que sin ellos no habría partidos.
  • Asocia el deporte y el divertimento a conductas saludables y deportivas, y es ejemplo de estas, tiene hábitos saludables y deportivos y es ejemplo de estas. Tiene hábitos saludables de vida; duerme y descansa lo suficiente y necesario; para asimilar el entrenamiento es necesario dormir un número de horas, dependiendo de la edad, que hay que respetar, cuando se madruga hay que acostarse más temprano para estar en forma. Cuida su alimentación comiendo bien y de todo; el desayuno ha de ser abundante, respeta los horarios de los desayunos, comidas, cenas y meriendas, come de todo equilibradamente, bebe agua abundante, sobretodo cuando hace calor.
  • Cuida su higiene; se ducha todos los días, después de los entrenamientos y partidos, con sus compañeros, se seca bien, vigila su salud, cuida sus dientes, acude a todas sus revisiones, sigue el calendario de vacunaciones.
  • Es generoso y cuidadoso; en el esfuerzo, alabando los servicios a los demás, no discrimina a nadie, por razón de sexo, raza, o creencias, ni por su grado de habilidad, premia la calidad de trabajo, cuida el material deportivo y las instalaciones, respeta al personal de las mismas y colabora con él.
  • Es alegre; tiene sentido del humor, visión optimista de las dificultades, no pierde el animo aunque vaya perdiendo. 
La descripción de nuestro jugador es un reto para los que desean asumir esta gran responsabilidad de dirigir a un grupo. Por este motivo, consideramos prioritario la selección y formación adecuada de nuestros profesores. 
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