No puedes entrenar sin una planificación

No puedes entrenar sin una planificación

No puedes entrenar sin una planificación. Imagina un club donde cada sesión de entrenamiento está diseñada meticulosamente, garantizando el máximo desarrollo de cada jugador. Un club donde la planificación estructurada mejore la profesionalidad y lleve a tus jugadores a alcanzar su máximo potencial. 

No sueñes más y baja a la realidad. Todo esto es posible y , si quieres ¡te ayudo a conseguirlo!

La implementación de un programa de entrenamiento integral y bien estructurado puede marcar la diferencia. No se trata solo de ganar campeonatos, sino de formar a jóvenes futbolistas y, sobre todo, a grandes personas. 

Si deseas que tu club sea el mejor de tu ciudad, consigue que cada sesión de entrenamiento se convierta en una oportunidad para crecer y aprender.

No puedes entrenar sin una planificación

No puedes entrenar sin una planificación

La falta de un programa estructurado afecta a la profesionalidad del club e impacta negativamente en la formación de los jugadores. Sin un plan claro, cada entrenador sigue su propio método, lo que crea incoherencias  en el desarrollo de los jugadores y en los objetivos del club. 

“Los clubes que tienen éxito y logran formar jugadores de alto nivel son aquellos que implementan una planificación rigurosa y seria, donde cada sesión de entrenamiento y cada temporada están cuidadosamente diseñadas para maximizar el potencial de cada jugador.”

Existen varias soluciones para abordar este problema. Primero, la creación de un programa de entrenamiento integral que abarque todas las edades y niveles, con objetivos claros y métodos específicos. Este programa debe ser flexible para adaptarse a las necesidades individuales, pero también lo suficientemente riguroso para mantener una coherencia en la formación.

En segundo lugar, establecer reuniones periódicas con los entrenadores para asegurar que todos estén compenetrados y puedan compartir sus experiencias y mejoras.

“Un club deportivo que aspire a ser serio y profesional debe invertir tiempo y recursos en la planificación y estructuración de su programa de entrenamiento. Solo así podrá ofrecer una formación de calidad y alcanzar sus objetivos a largo plazo”.

Un club que no lleve bien la programación de la temporada no va a poder hacer las cosas correctamente. Este es un problema grave y muy extendido en el fútbol formativo. En muchas ocasiones, el entrenador se encarga de todo sin contar con directrices concretas del club. El club simplemente le entrega el equipo y le dice: 

–“Hazlo campeón”, 

Sin ofrecerle una planificación adecuada.

Me gustaría establecer un pequeño paralelismo con el trabajo en una universidad o una escuela. Ningún profesor imparte su asignatura sin seguir el programa establecido para las edades concretas con las que trabaja. El profesor prepara sus clases basándose en ese programa, aunque luego pueda añadir elementos creativos. El programa es la base, y sobre él se construyen las clases.

En el fútbol formativo, si queremos que sea realmente serio y profesional, debemos aplicar el mismo principio. Los clubes deben proporcionar un programa estructurado y claro para que los entrenadores lo sigan. Esto asegurará una formación de calidad y permitirá a los entrenadores ser creativos dentro de un marco que garantice el desarrollo óptimo de los jugadores.

No puedes entrenar sin una planificación

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No puedes entrenar sin una planificación

Si aspiramos a ser el mejor club de la ciudad, debemos empezar por  estructurar y planificar la formación que se va a impartir en esa entidad.

Muchas veces, el entrenador de fútbol formativo no tiene la preparación de un profesor de escuela o universidad. Además, quienes dirigen el club tampoco poseen formación pedagógica. Tienen objetivos, sí, pero no son a largo plazo ni formativos. Su principal meta es ganar campeonatos y ascender equipos a categorías superiores, sin importar el “cómo”. Este es el problema al que nos enfrentamos.

Este símil con la Universidad puede ayudarnos a entender mejor la situación. Si detectas este problema en tu club, lo primero que debes hacer es crear un programa desde cero. Para ello, es necesario conocer el nivel general del club: si tiene jugadores con gran proyección o si es un club con equipos de iniciación. Esto influye mucho a la hora de establecer el programa.

Dicho programa se entrega a los entrenadores a principio de temporada, permitiéndoles elaborar sus entrenamientos según el tiempo y la cantidad de sesiones disponibles. Debe incluir el trabajo técnico, táctico, físico y los valores que se transmitirán a lo largo de la temporada. Aunque complejo, este programa es fundamental para garantizar una formación de calidad.

Para elaborar un programa anual, lo primero es tener muy claro los conceptos que se deben trabajar en cada una de las categorías. Los más jóvenes entienden el fútbol de manera diferente que los mayores, por lo que no podemos trabajar con el mismo programa para todos. 

Hay que saber qué es capaz de aprender un niño de 6 años. No podemos imponer ejercicios demasiado complicados de ejecutar. Con los más pequeños, aplicaremos una metodología basada en el juego, donde se trabaja la técnica y un poco la táctica. Se les facilita unas sencillas reglas de juego y, de esta forma, se lanzan aprendiendo a tomar sus propias decisiones.

A estas edades, la condición física no es la prioridad; debemos centrarnos en la coordinación. Luego, con categorías como Benjamín y Alevín, desarrollaremos conceptos técnicos, tácticos y físicos adecuados para su nivel, así como valores y actitudes. Esta estructura debe estar bien definida.

Hoy no es el momento para explicar con detalle cómo hacer este desglose de contenidos. La idea es poder ayudaros y asesoraros, no simplemente daros un modelo para copiar. Hay muchas maneras de crear un programa, y cada club puede adaptarlo a sus necesidades.

Una vez que el club y el coordinador tiene este programa, hay que conseguir que los entrenadores trabajen en equipo. Cada semana, los entrenadores saben qué aspectos técnicos y tácticos deben trabajar, lo que facilita la cohesión y el desarrollo uniforme de los jugadores.

Entonces, uno podría preguntarme: 

–“¿Por qué seguir el programa si a veces mis jugadores necesitan trabajar aspectos diferentes a los que marca el plan?” 

Es una pregunta interesante que los entrenadores me han planteado muchas veces. La clave está en entender cómo equilibrar el cumplimiento del programa con las necesidades específicas del equipo.

Es cierto que un programa puede indicar, por ejemplo, trabajar el repliegue táctico, pero si en el último partido tu equipo sufrió muchas dificultades defensivas, es natural que quieras centrarte en mejorar el sistema defensivo. 

“El error de muchos entrenadores es abandonar completamente el programa al centrarse únicamente en un problema inmediato, lo que puede desorganizar la planificación formativa”.

El planteamiento correcto es combinar ambos enfoques. Dedica una parte del entrenamiento a seguir el programa establecido y otra parte a abordar las necesidades específicas que surgen en el día a día. De esta manera, mantienes una línea de trabajo unificada con el resto del club.

Este equilibrio te permite respetar la estructura general del programa, asegurando un desarrollo coherente y continuo, al tiempo que atiendes las necesidades inmediatas de tus jugadores.

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¿Que sea feliz o que aprenda jugando al fútbol?

No puedes entrenar sin una planificación

A veces los entrenadores somos muy individualistas. Pensamos: 

–“Voy haciendo lo que se me ocurre y no me líes, porque yo sé llevar un equipo adelante.” 

Seguir un programa estructurado te obliga a ceñirte a un plan y asegura que todos los entrenadores del club estén alineados y sepan exactamente qué contenidos deben trabajar en cada momento. Este enfoque es fundamental para que un club trabaje de manera seria y profesional.

Además, si sigues un programa durante todo el año, al final de la temporada tus jugadores habrán trabajado todos los aspectos planteados en el plan. Esto enriquece su formación de manera completa. 

Por el contrario, los entrenadores que se dedican únicamente a resolver los problemas del último partido, suelen preparar entrenamientos que solucionan problemas concretos y específicos. Sin embargo, estos problemas no se solucionan de un fin de semana para otro; requieren tiempo.

Si, por ejemplo, un entrenador se centra únicamente en mejorar el sistema defensivo y descuida otros aspectos como la técnica o la táctica ofensiva, está limitando la formación integral de los jugadores. 

Es fundamental ofrecer una formación completa y continua. Dejar de lado otros aspectos del juego por resolver problemas puntuales, perjudica el desarrollo global del jugador y, en consecuencia, del equipo.

No se trata de ser egoísta, ni de pensar solo en ganar el partido del fin de semana. La verdadera meta debe ser la formación integral de los jugadores, asegurando que reciban una educación futbolística completa y equilibrada. 

Así, estarás contribuyendo al crecimiento y éxito a largo plazo del club y de los jugadores.

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Tu perfil como entrenador formador

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Hemos tocado un tema clave: la formación integral. Un entrenador no es solo el que dirige los entrenamientos y los partidos, también es un formador que enseña fútbol y trabaja los valores asociados al deporte. Se trata de formar buenos futbolistas y construir grandes personas. 

Sin embargo, a veces nos olvidamos de esto y nos centramos únicamente en la parte deportiva, a menudo en la táctica, descuidando la técnica y otros aspectos importantes. Muchos entrenadores argumentan que no tienen tiempo para dedicarse a todos estos aspectos, y terminan trabajando únicamente en lo urgente, el partido del fin de semana.

Puede que te preguntes por qué tus entrenamientos parecen aburridos. La respuesta está en analizar cómo has estructurado tus sesiones. Si te has centrado demasiado, por ejemplo, en los aspectos defensivos, repitiendo los mismos ejercicios de manera improvisada, es probable que tus jugadores se aburran. 

Esto sucede porque, al centrarte en un solo aspecto, dejas de lado la variedad y la novedad en tus entrenamientos. 

Los jugadores necesitan un entorno estimulante y variado para mantenerse motivados.

Tus entrenamientos deben ser atractivos y sorprendentes. Debes incorporar novedades, ejercicios nuevos y enfoques creativos. Si tus sesiones se convierten en una rutina monótona, los jugadores pierden el interés y, por lo tanto, su motivación y aprendizaje se ven afectados.

No caigas en la trampa de pensar que los entrenamientos deben ser aburridos para ser efectivos. Todo lo contrario, deben ser espectaculares, variados y desafiantes

Cuando los jugadores disfrutan y esperan con ilusión su entrenamiento, consigues en ellos un verdadero interés y se esfuerzan al máximo. 

Si cada día presentas el mismo ejercicio o no dedicas tiempo a innovar, los jugadores se aburrirán y perderán el interés. La clave está en ofrecer entrenamientos que sean un verdadero espectáculo, para que los jugadores no se quieran perder ni uno solo, porque saben que aprenderán algo valioso.

Este es un tema que me preocupa profundamente, porque la motivación y el entusiasmo son esenciales para el éxito y el desarrollo de los jugadores.

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Muchos entrenadores alegan que no tienen tiempo para trabajar la técnica porque se dedican exclusivamente a preparar los partidos para obtener buenos resultados. Su tiempo se consume en diseñar ejercicios tácticos, pero la técnica queda relegada

Este es un problema que observo con frecuencia en los entrenamientos a los que asisto. Los jugadores realizan gestos técnicos incorrectos y, en muchos casos, el entrenador no interviene. Puede ser que no se dé cuenta, que no le dé importancia o que simplemente esté más interesado en los aspectos tácticos.

No obstante, para ejecutar correctamente los movimientos tácticos, es imprescindible dominar la técnica. Por eso insisto en que un programa estructurado en todos los clubes debe incluir una parte significativa dedicada al trabajo técnico. 

Si no lo hacemos, estamos perjudicando a nuestros jugadores, quienes están perdiendo la oportunidad de aprender y dominar la técnica en una etapa en la que son más receptivos y aprenden con mayor rapidez.

Cuando los jugadores crecen, les resulta mucho más difícil aprender la técnica. 

“Con frecuencia, lamentan no haber tenido un entrenador que, en lugar de centrarse exclusivamente en ganar partidos, hubiera dedicado más tiempo a enseñarles la técnica individual.” 

Esto afecta su confianza y rendimiento, ya que dominar la técnica requiere mucho esfuerzo si no se ha trabajado desde una edad temprana.

Hago un llamamiento a todos los entrenadores para que valoren la técnica en el fútbol formativo. Si trabajas bien la técnica, estás haciendo un gran favor a tus jugadores y cumpliendo con lo que se debe hacer en ese momento. No se trata de descuidar otros aspectos del fútbol, como la táctica o la preparación física, que también son importantes, pero no podemos sacrificar la técnica. 

Es fundamental que, incluso dentro de un enfoque global del entrenamiento, se tenga muy en cuenta ofrecer objetivos relacionados con la técnica individual. Así, los jugadores recibirán una formación integral y completa que les permitirá desarrollarse de manera óptima tanto ahora como en el futuro.

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motivación

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Si me preguntas cuál es la metodología que aconsejo, te voy a sorprender. Aunque es evidente que muchos entrenadores ya adivinarán mi preferencia, quiero enfatizar que existe una tendencia actual en las escuelas de entrenadores que critica intensamente el método analítico. 

Este método, que implica descomponer y analizar los gestos técnicos del fútbol, a menudo es tachado de aburrido y anticuado. Sin embargo, mi experiencia me lleva a defenderlo. 

El trabajo analítico se centra en desglosar cada aspecto del gesto técnico, permitiendo una corrección precisa y detallada. Por ejemplo, en la técnica de tiro, no basta con decir “tira más fuerte”; se trata de enseñar a colocar el pie de apoyo correctamente, elegir la superficie del balón y ajustar la fuerza según el objetivo deseado. 

El método analítico enriquece la habilidad del jugador y proporciona una comprensión profunda de la técnica. El entrenador se convierte en un artista, perfeccionando cada detalle del gesto técnico y ofreciendo correcciones personalizadas que son esenciales para el desarrollo individual.

A pesar de que algunos argumentan que el trabajo analítico es aburrido, esto no es necesariamente cierto. Un buen entrenador puede hacer que este enfoque sea dinámico y atractivo, incorporando variaciones que mantengan el interés del jugador. 

Es cierto que el trabajo analítico requiere de mucha más preparación por parte del entrenador. Es mucho más sencillo aplicar ejercicios globales. Sin embargo, el método analítico pese a ser más minucioso no debe verse como un obstáculo sino como una inversión en el desarrollo del jugador. Si bien el método global, que recrea situaciones de juego, tiene su lugar, no debe reemplazar el trabajo técnico analítico.

Aunque el trabajo analítico pueda parecer más laborioso y menos popular, es fundamental para construir una base sólida en el desarrollo de los jugadores.

Existen muchos métodos, pero los más destacados son el método analítico y el global. Quiero demostrar que no son métodos opuestos, sino que pueden complementarse.

En un club donde se trabaja bien la técnica desde una edad temprana, conforme los jugadores crecen, el trabajo técnico pierde un poco de importancia y el enfoque táctico gana relevancia. Es lógico que se dedique entonces más tiempo a trabajar aspectos tácticos de forma global, integrando conceptos técnicos que ya han sido trabajados de forma analítica en su periodo de aprendizaje inicial. 

Este forma de trabajar crea en los jugadores unos fundamentos sólidos que permitirán construir un “gran edificio” futbolístico.

Si, por el contrario, no se han entrenado bien los fundamentos técnicos en las categorías inferiores, cuando los jugadores sean mayores, será necesario dedicar tiempo a trabajar estos aspectos si quieren avanzar y mejorar. 

Por eso, tener un plan estructurado en el club es fundamental, y su cumplimiento es esencial. El coordinador juega un papel importante asegurando que se siga este programa, beneficiando a todos los jugadores.

Método global

Una vez establecidos estos fundamentos técnicos, podemos pasar a trabajar de manera más global donde cada ejercicio incorpora componentes técnicos, tácticos, estratégicos y físicos. Este método global es dinámico e intenso, con situaciones reales de juego donde los jugadores llegan a disfrutar enormemente.

El método global es muy atractivo porque es dinámico, involucra a todos los jugadores y es muy intenso. Sin embargo, también tiene sus desafíos, como la necesidad de una buena preparación de los ejercicios, asegurando que sean adecuados para el nivel del equipo y suficientemente sencillos para evitar explicaciones demasiado largas y confusiones durante el entrenamiento.

En resumen, 

mi ideal es un sistema que combine ambos métodos: un trabajo analítico para desarrollar los fundamentos técnicos sólidos en las primeras etapas formativas, y un enfoque más global e integrado en las etapas posteriores, cuando los jugadores ya tienen una base técnica fuerte”. 

Este equilibrio permite un desarrollo completo y efectivo, preparando a los jugadores no solo para ganar partidos, sino para tener una comprensión profunda y amplia del juego.

No puedes entrenar sin una planificación

disfrutar

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Ni el analítico ni el global ¿Por qué? Considero que en el fútbol base debemos buscar una metodología mixta, medio analítico y medio global. La virtud siempre está en el centro. Si utilizas lo mejor del analítico y lo mejor del global, entonces puedes conseguir el mejor método para trabajar en tu club.

Imagínate que ya tienes a tus chicos en el campo y empiezas el entrenamiento. 

–Hoy vamos a trabajar este aspecto, haremos este ejercicio. 

Podemos decir que lo tienes todo perfectamente diseñado. Y entonces, les sorprendes al principio con un trabajo analítico de pases. Estás pocos minutos, a lo mejor como calentamiento, pase tras pase entre parejas, entre tríos, con la derecha, con la izquierda, haciendo variaciones, organizando una competición de pases. 

Mientras tanto corriges, vas viendo el nivel, si tienen claro el concepto, si hacen primero un control para luego pasar, si se orientan bien. Y les vas ajustando su técnica. Son 10 minutos, 15 minutos, depende de la edad de los chicos. Si son muy pequeños, el trabajo analítico será mayor. 

Pero llega un momento en que dices: ahora ya termino con esta parte un poco aislada del fútbol, porque simplemente estoy trabajando un gesto técnico sin tener en cuenta los compañeros, la posición, la portería, la defensa, los rivales, la velocidad, todos estos aspectos que hay que considerar.

Empiezan las variantes

Es el momento de ponerle variantes y digo: 

–estamos haciendo pases pero ahora quiero que tras esos pases, hagáis un centro y terminéis en un tiro a puerta. 

Estoy generando una situación real de juego, algo que ocurre en el partido pero se fundamenta en ese trabajo inicial técnico. 

El último ejercicio del entrenamiento es ya una situación real de juego completa, un partido con objetivos. Como estoy trabajando el concepto de pase en técnica, las reglas que les marcas pueden ser:

– ¡siete pases antes del gol! 

De esta forma, consigues que el jugador trabaje de forma analítica al principio y de forma global al final.  Esto es un método mixto. Considero que es ideal porque combina lo mejor de cada uno. El equipo trabaja situaciones reales de juego, pero antes ha practicado su gesto técnico a fondo, de forma analítica. 

Esta es mi idea sobre cómo tiene que ser el fútbol formativo o cómo debe enfocarse. Además, eso hace que el fútbol sea más divertido, que tenga más atractivo, que los chicos disfruten.

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No sé qué te parece a ti ¿Qué es lo que estás haciendo en tu club? Es el momento de planteárselo. ¿Trabajas en equipo? ¿Qué te parece ese enfoque del método mixto que te he propuesto? ¿Te parece que podría ser una buena fórmula? ¿Eres un entrenador individualista

Los entrenadores individualistas están perdidos en un club formativo. No hacen nada ahí, porque lo que tienen que buscar es un club de fútbol profesional, esos que solo quieren competir y ganar. Pero si están en el fútbol formativo, en el fútbol base, tienen que intentar de alguna forma adaptarte.

Y si eres alguien que está dentro del mundo de la gestión de un club, que sepas que todos estos aspectos pueden mejorar mucho la calidad de tu entidad. 

En un club que estaba asesorando, había entrenadores muy bien preparados y otros que se estaban iniciando. Me preguntaba:

– ¿Cómo involucrar a los preparados? 

Porque si queremos trabajar en equipo, debemos conseguir involucrar a todos. 

A veces es difícil, porque estos entrenadores dicen: 

–“Todo esto ya lo hago, ya lo sé, o lo hago de otra forma pero me sale bien”. 

Estrategia para involucrar

Fijaos a qué situaciones podemos llegar. Entonces, te propongo una buena estrategia que siempre que la he aplicado me ha salido muy bien. Me pregunto: 

–“Este entrenador de tanta calidad, ¿por qué no lo aprovecho y le doy una pequeña responsabilidad dentro del club?”. 

Lógicamente, si le involucras, lo estás uniendo más. Un entrenador, al que le das, por ejemplo, el encargo de controlar el tema táctico del club, dedicará tiempo a ver los entrenamientos de sus compañeros. No solo es el coordinador el que echa un vistazo a los equipos, sino que también está este entrenador con su conocimiento. Lo estás involucrando de tal forma que deja de ser un problema para convertirse en un gran apoyo.

Una vez al mes, le ofreces la oportunidad de hablar en la reunión de entrenadores. Es bueno tener una reunión semanal con todos los entrenadores, algo difícil de conseguir, pero es clave. Se trata de que comente al resto de entrenadores cómo está funcionando el trabajo táctico. Este mes estaba programado el trabajo táctico de las transiciones

El entrenador responsable del tema táctico puede comentar cómo lo aplican en los diferentes equipos, si se ha aplicado bien, si falta algún concepto por entender mejor, hace sugerencias y propone ejercicios para mejorar este aspecto. En definitiva, estás enriqueciendo mucho el club con un trabajo en equipo, y eso es lo que se puede conseguir.

Estoy asesorando a muchos clubes sobre cómo fidelizar a sus miembros, cómo conseguir que tu club sea el mejor de la ciudad, en qué aspectos está fallando y qué se puede hacer para corregir esos errores. A partir de ahí, se trata de crecer y mejorar como club. Es un trabajo a largo plazo, pero creo que vale la pena.

No puedes entrenar sin una planificación. Si deseas profundizar en este tema te dejo este enlace.

Cómo ser un buen entrenador de fútbol

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Cualquiera puede hacer de entrenador si te sacas el título que se precisa. Pero lo que yo te planteo es SER UN BUEN ENTRENADOR. Para eso es necesario formarte bien. Este curso te puede aportar todos aquellos conocimientos que te ayudarán a mejorar como entrenador en esa difícil tarea de formar a los jugadores que están bajo tu responsabilidad.

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