Por qué se marchan del club tus futbolistas. ¿Cómo fidelizar a tus jugadores y a las familias que forman parte de tu club?
Es el momento perfecto para plantearnos en serio este tema, ya que ha terminado la temporada y muchos estamos pensando en cómo mejorar nuestro club. La fidelización es un punto clave para comenzar, y tengo un ejemplo concreto que ilustra esta situación.
En muchos clubes, los jugadores con más talento suelen recibir ofertas de otros equipos para intentar ficharlos. Esto le sucedió a un club en particular, que estaba haciendo las cosas bastante bien. Sin embargo, uno de sus jugadores estrella, un niño de 12 años, recibió una oferta de un club de la misma ciudad. He de aclarar que estamos hablando de un niño, los términos utilizados “oferta”, “fichaje”, me parecen excesivos, demasiado profesionales.
El club rival, al ver el buen rendimiento de este joven futbolista durante la temporada, intentó ficharlo. Somos todos conscientes de que esta situación se repite constantemente en todos los ambientes del fútbol base. Por este motivo, quiero animarte a que te formules estas dos sencillas preguntas:
- ¿cómo podemos evitar que nuestros jugadores se vayan? y
- ¿cómo garantizar que tanto ellos como sus familias se sientan valorados y comprometidos con nuestro club?
¿Cómo puedes fidelizar a tus jugadores?
Estos equipos que van a fichar jugadores, suelen iniciar un diálogo con los padres, ya que el jugador es menor de edad.
Una propuesta atractiva
Por qué se marchan del club tus futbolistas
Les presentan un proyecto tentador, asegurándoles que su hijo tendrá la oportunidad de jugar en una categoría superior y que será una pieza clave en un equipo con grandes aspiraciones.
Este enfoque cautiva a las familias, que se sienten halagadas por el interés mostrado por su hijo. Sin embargo, es frecuente que los padres expresen preocupaciones, especialmente sobre los desplazamientos.
El club ofertante suele resolver esto facilitándole transporte gratuito o proponiendo que un entrenador o alguna persona ligada al club recoja al jugador, eliminando dicho inconveniente. Me parece una propuesta indignante. ¡Hasta donde se puede llegar!
Además, se menciona la posibilidad de una beca, lo que significa que el entrenamiento no tendrá ningún costo, impresionando aún más a los padres.
Aunque el jugador no sea una estrella, este interés exagerado hace que las familias consideren seriamente la “oferta”. Para añadir más presión, los entrenadores aseguran que tienen conexiones directas con clubes profesionales, aumentando las probabilidades de que el talento de su hijo sea reconocido.
Para contrarrestar estas tácticas
Es necesario que el club también presente una propuesta sólida. En el caso de este chico de 12 años, el club decidió intentar retenerlo, reconociendo que las promesas del otro equipo podrían no cumplirse a largo plazo.
El club organizó una reunión entre el coordinador y los padres del jugador para discutir las ventajas y desventajas de la situación. Los argumentos presentados se basaron en el sentido común y en criterios formativos.
Se destacó que el niño estaba progresando bien en su actual categoría. Se le veía aprender y esforzarse mucho. Además, el club subrayó el buen ambiente que se vivía entre las familias y lo bien que se relacionaba con sus amigos. Se sentía cómodo.
No le ofrecieron becas ni promesas exageradas, sino una formación deportiva y humana de calidad, dejando claro que este enfoque sería más beneficioso a largo plazo.
El coordinador explicó a los padres que, aunque la alta competición es un elemento importante de aprendizaje, también conlleva una presión que puede ser contraproducente. Les recordaron que, en el club actual, su hijo competía con una presión adecuada, permitiéndole progresar sin bloquearse. Con el tiempo, esta formación equilibrada le proporcionará la oportunidad de avanzar a niveles más altos sin necesidad de cambiar de equipo.
La clave para retener a tus jugadores reside en ofrecerles un entorno de crecimiento integral, manteniendo una comunicación constante y transparente con ellos y sus familias.
Ser muy transparentes
Esta fue la oferta que le hicieron al chico. Se quedó impactado y bastante convencido, ya que no esperaba esta propuesta por parte del club. Pensaba que le harían una contraoferta para competir con las promesas del otro club, pero el enfoque fue diferente.
El club fue muy claro y en lugar de ofrecer imposibles, le prometieron lo que realmente podían cumplir. Le aseguraron una formación sólida basada en entrenadores muy bien capacitados, subrayando el cuidado y la dedicación que ponen en el desarrollo integral de sus jugadores.
Este enfoque fue muy convincente. Los padres, después de reunirse y discutir la situación con su hijo, tomaron una decisión basada en el sentido común. Aunque estaban indecisos al principio, finalmente decidieron que lo mejor para el jugador era quedarse en el club. Esta decisión resultó ser un gran avance para el chico, ya que muchas veces, los jugadores que dan saltos prematuros y bruscos en su formación terminan desilusionados y, en algunos casos, incluso abandonan el fútbol.
Se abre la temporada alta de “fichajes”
La competición por los jugadores está en su punto álgido, ya que en los clubes se están cerrando las plantillas para la próxima temporada. Las llamadas telefónicas a los padres son constantes, insistiendo una y otra vez.
Los padres están hartos de estas llamadas y en ocasiones, tienen que colgar el teléfono diciendo:
– “déjame en paz, mi hijo está bien donde está.”
Otros padres, por el contrario, se sienten tentados y entran en el río de promesas que posiblemente no se cumplan jamás.
Estrategias para fidelizar a tus jugadores
Como dirigente del club, seguramente te gustaría aumentar la permanencia de tus jugadores. Hoy quiero ayudarte con algunas estrategias. Quizás ya las conozcas. No pretendo ser innovador. Lo importante es que te sirvan para tomar decisiones sobre el tema.
Mi pregunta es:
¿Estarías dispuesto a hacer un esfuerzo por mejorar la fidelización en tu club?
Cuanto más tiempo permanezcan en tu club, más estables serán, lo que les permitirá progresar como equipo.
“Un equipo estable con jugadores que se conocen bien genera ventajas formativas significativas.”
No es bueno ver cómo los equipos cambian constantemente de jugadores porque frena enormemente la continuidad del trabajo de los entrenadores.
Crear un ambiente positivo y motivador en tu club
Por qué se marchan del club tus futbolistas
Los entrenadores, una vez más, desempeñan un papel clave en este proceso. Es importante seleccionarlos no solo por su capacidad competitiva, sino también por su habilidad para establecer un modelo formativo. Esto es fundamental para la fidelización.
Los entrenadores deben saber competir y enseñar a competir, pero también deben priorizar la formación de los jugadores. Tienen que ser capaces de crear un ambiente donde los jugadores se sientan motivados y apoyados.
Ayudar a todos
Siempre hay jugadores que sobresalen más que otros. Pero es importante que los entrenadores se esfuercen en prestar atención también a aquellos que no destacan tanto. Deben motivar y ayudar a todos a mejorar, en lugar de ignorarlos o considerarlos una carga para el equipo.
“Un buen entrenador dedica tiempo a todos sus jugadores, proporcionándoles consejos y motivación. Este tipo de entrenador es el que necesita tu club si quieres fidelizar a tus jugadores.”
No se trata solo de que los buenos jugadores estén contentos. La idea es que todo el equipo se sienta valorado y apoyado. Cuando un entrenador trata bien a todos los jugadores, el equipo evoluciona de manera más rápida y efectiva, porque esa motivación tiene un impacto positivo en el rendimiento global.
Reconocer sus esfuerzos
Además de tratarlos bien, es importante reconocer los esfuerzos de los jugadores, aunque no siempre tengan éxito.
“Un entrenador que felicita a sus jugadores por su esfuerzo, aunque no logren los resultados deseados, y que los anima con cariño y exigencia, genera un ambiente positivo en el club.”
Muchos jugadores que no destacan tanto, suelen comentar a sus padres la idea de abandonar el club porque sienten que no se les tiene en cuenta. Evitar esto es posible con un enfoque inclusivo y motivador por parte del entrenador, asegurando que todos los jugadores se sientan parte del equipo y estén contentos en el club.
Los entrenadores de fútbol base deben reflexionar sobre su propio comportamiento, ya que muchos de ellos son responsables de la pérdida de jugadores en el club.
“Las broncas constantes, los gritos y las salidas de tono solo logran que los jugadores abandonen el club en busca de un lugar donde se les trate mejor.”
¿Por qué se pierden jugadores?
Al final de la temporada, la directiva debe evaluar la situación para entender por qué algunos equipos pierden jugadores.
Por ejemplo, si observas que en un equipo se van cuatro jugadores, en otro seis y en un tercer equipo se quedan todos, hay que analizar las razones detrás de estas diferencias. Es probable que el entrenador del equipo con menos bajas esté haciendo un excelente trabajo, tratando bien a todos sus jugadores, motivándolos, ayudándolos y corrigiéndolos de manera constructiva.
En cambio, el entrenador que tiene mayor tasa de abandono podría estar siendo demasiado duro y no estar proporcionando un ambiente positivo y formativo.
Ser un entrenador exigente es positivo, siempre que la disciplina esté alineada con un trato respetuoso y motivador. La dureza no debe romper la unidad del grupo ni hacer que los jugadores se sientan mal.
“Es fundamental encontrar un equilibrio entre la exigencia y el apoyo para mantener a los jugadores comprometidos y felices en el club.”
Ser optimistas
También es importante tener en cuenta esos comentarios que un entrenador suele hacer al final de los partidos:
–“Estoy muy contento con vosotros, os habéis esforzado mucho. Hemos perdido el partido, pero no importa, seguro que vamos a seguir mejorando. Estoy muy satisfecho con el esfuerzo que ha puesto todo el equipo, desde el portero hasta el delantero, pasando por la defensa y el medio campo. Todos lo habéis hecho muy bien, os felicito”.
Este tipo de comentarios tratan al equipo de manera colectiva, sin enfocarse en individualidades. Muchos entrenadores cometen el error de destacar solo a un jugador, diciendo cosas como:
–“Si todos hicierais el esfuerzo que hace este jugador…”.
Este tipo de comentarios, aunque bien intencionados, desaniman al resto de los jugadores, ya que sienten que el entrenador solo confía en uno y no valora el esfuerzo del resto.
Formación permanente
La formación de los entrenadores, tan importante en un club, no solo debe centrarse en aspectos técnicos y tácticos del deporte, sino también en habilidades interpersonales y formas de motivación.
“Un entrenador bien formado, con una buena capacidad de comunicarse con sus jugadores, que sabe cómo motivarlos y cómo crear un ambiente positivo y formativo, tendrá más éxito en retener a sus jugadores y en contribuir a su desarrollo deportivo y personal.”
Evitar favoritismos
Algunos entrenadores tienden a destacar excesivamente a ciertos jugadores individualmente, lo cual puede desmotivar al resto del equipo. Es importante evitar este tipo de favoritismos y en su lugar valorar el trabajo conjunto y el esfuerzo de todo el equipo.
Este enfoque mejora el rendimiento deportivo, pero también fortalece el vínculo emocional y la identificación de los jugadores con el club, aspectos esenciales para la fidelización a largo plazo.
Corregir de forma constructiva
Como entrenadores formadores, no debemos limitarnos a regañar y señalar los errores sin más. Debemos adoptar un enfoque constructivo que incluya tanto el reconocimiento de lo positivo como la corrección de sus errores.
Hay que destacar lo que el jugador ha hecho bien, aquellos aspectos específicos que ha ejecutado correctamente. Siempre hay acciones o actitudes que puedes subrayar. Qué importante es que el entrenador posea la habilidad para saber descubrir esos pequeños detalles positivos del jugador.
Después, es el momento adecuado para señalar áreas de mejora. Por ejemplo, podríamos sugerir que mejore su repliegue defensivo durante los partidos, recordándole la importancia de mantener un esfuerzo constante en todas las fases del juego, incluso cuando no está en posesión del balón.
Este enfoque equilibrado ayuda al jugador a sentirse valorado y respaldado por el entrenador, incluso cuando se le está indicando lo qué debe mejorar. Es importante que el tono de la corrección sea exigente pero respetuoso, asegurando que el jugador entienda que el entrenador confía en su capacidad y está dispuesto a ayudarle a crecer.
“Cuando un jugador percibe que su entrenador lo trata con educación, respeto y lo motiva a mejorar, se siente más cómodo y comprometido con el entrenador, con el equipo y con el club.”
Fomentar el espíritu de equipo y el compañerismo
Por qué se marchan del club tus futbolistas
Crear un espíritu de equipo fuerte ayuda a fidelizar a los jugadores en el club. Se logra estableciendo metas alcanzables que motiven y unan al equipo en torno a un objetivo común.
Es importante que las metas no sean demasiado altas como puede ser “ganar la liga” cuando no tenemos un equipo para conseguirlo. Mejor elegir objetivos realistas y desafiantes que el grupo pueda alcanzar. Un ejemplo de objetivo alcanzable y ambicioso, podría ser estar entre los cinco primeros del grupo al final de la primera vuelta de la temporada.
El entrenador establece estas metas al principio de temporada, contando con el beneplácito de sus jugadores para comprometerlos más. Y luego las recuerda continuamente a lo largo de toda la temporada, reconociendo los esfuerzos realizados y manteniendo la motivación incluso en las derrotas.
“Cuando los jugadores perciben que el objetivo es alcanzable y que el entrenador está comprometido con el proceso, aumenta la motivación y se fortalece el espíritu de equipo.”
Todos trabajan juntos hacia el mismo fin, lo que crea un ambiente de fuerte compañerismo. Los jugadores se sienten valorados como parte integral del equipo y se comprometen más con el proyecto deportivo del club.
Además, el entrenador debe involucrar al equipo en la evaluación periódica del progreso hacia la meta. Revisan juntos y corrigen los aspectos que todavía deben majorar, reforzando el sentimiento de pertenencia y compromiso con su club
“Cuando los jugadores se sienten parte activa de la planificación y análisis del equipo, se fortalece su vínculo con el club y se incrementa la fidelización.”
El entrenador dictador
Es bastante frecuente encontrarse con entrenadores que no establecen comunicación con sus jugadores, no fijan metas ni objetivos claros, sino que simplemente dictan órdenes sin involucrar al equipo en la planificación o en la consecución de los objetivos.
“Los entrenadores autoritarios, a menudo creen que ellos son la clave para ganar partidos, pero ignoran que el verdadero poder reside en conseguir un equipo unido y comprometido.”
Cuando los entrenadores adoptan este enfoque autoritario, no enseñan ni permiten que los jugadores aprendan. Limitan el desarrollo personal y deportivo de sus futbolistas. Los jugadores terminan ejecutando instrucciones sin entender el propósito que hay detrás de ellas, reduciendo su motivación y su compromiso con el equipo y el club.
En contraste,
“los entrenadores que establecen metas claras y alcanzables, y que trabajan en colaboración con sus jugadores para definir objetivos y estrategias, crean un ambiente donde todos se sienten parte activa del proceso. Esto fortalece el espíritu de equipo, aumenta la satisfacción de los jugadores y reduce significativamente la posibilidad de que busquen cambiar de club.”
Es fundamental que al finalizar la temporada, los jugadores estén satisfechos con su progreso y con la experiencia en el club. Esto no solo incrementa su fidelidad, sino que también facilita la retención frente a ofertas externas.
“El problema de la marcha de jugadores no siempre radica en las ofertas que reciben, sino en la falta de satisfacción y desarrollo dentro del propio club, principalmente debido a una gestión deficiente por parte de los entrenadores.”
Atención personalizada
Los entrenadores deben ser capaces de dedicar tiempo tanto al trabajo colectivo con el equipo como al desarrollo individual de cada jugador en el club.
“Cada jugador es único y tiene necesidades y objetivos personales que deben ser comprendidos y apoyados para maximizar su rendimiento y satisfacción.”
Al comenzar la temporada, los entrenadores deben dedicar un tiempo para conocer a cada jugador individualmente. Esto es especialmente importante cuando se trata de jugadores que se han incorporado desde categorías inferiores o que son nuevos en el equipo. Inicialmente, esta entrevista sirve para establecer una relación y comprensión mutua.
Marcar metas a cada jugador
Tras un mes o dos de aclimatación, el entrenador conoce a sus jugadores lo suficiente como para ser capaz de marcarle a cada uno los primeros objetivos o metas de la temporada.
A medida que avanza la competición, se trata de mantener conversaciones periódicas con cada jugador para revisar y ajustar sus metas personales. Estas metas deben ser claras, específicas y alcanzables, divididas idealmente en un objetivo técnico y uno actitudinal.
Por ejemplo, un jugador podría recibir el objetivo de mejorar el control de balón aéreo y desarrollar habilidades como la atención y la concentración durante los entrenamientos y los partidos porque le cuesta escuchar las indicaciones de su entrenador.
Puede ser que el entrenador detecte muchos más defectos en el jugador. Pero se trata de destacar los más importantes para que no se pierda en miles de aspectos diferentes. Dos objetivos claros, puede ser una buena medida.
“Esta atención personalizada ayuda a los jugadores a mejorar sus habilidades. También refuerza su sentido de pertenencia al equipo y al club. Los jugadores se sienten motivados cuando saben que el entrenador se preocupa por su desarrollo individual y les proporciona el apoyo necesario para alcanzar sus objetivos.”
Además, esta práctica fomenta una relación de confianza y respeto entre el jugador y el entrenador, lo cual es importante para la fidelización.
Feedback constante y constructivo
Un entrenador formador proporciona a sus jugadores un feedback constante y constructivo. De esta forma, consigue fortalecer sus habilidades técnicas y actitudinales, y contribuye significativamente a su motivación y fidelización al club.
Sorprender a tus jugadores
El entrenador consigue sorprender a sus jugadores a través de actividades no programadas y que van más allá del entrenamiento y los partidos. Una de estas actividades podría ser, por ejemplo, organizar una barbacoa después de un partido.
Este tipo de eventos demuestra que el entrenador se preocupa por sus jugadores. Además consigue mejorar la relación de amistad y fideliza a los jugadores y a sus familias. Pueden apreciar que el club valora la relación y el bienestar de sus miembros, no solo su rendimiento deportivo.
La participación en torneos
Es otro aspecto interesante que muchos entrenadores pasan por alto. Asistir a torneos puede requerir un esfuerzo adicional. Hay que sacrificar tiempo personal, pero los jugadores se llevan una experiencia increíble que vale la pena.
Participar en torneos ofrece a los jugadores la oportunidad de enfrentarse a equipos diferentes, lo cual es un reto emocionante y una experiencia de aprendizaje. Dormir fuera de casa y convivir en un ambiente diferente fortalece aún más el espíritu de equipo y crea recuerdos duraderos.
“Los entrenadores deben entender que la fidelización de los jugadores no se logra solo con palabras o promesas de último momento. Es un proceso continuo que requiere dedicación y compromiso durante toda la temporada.”
Si los entrenadores no hacen un esfuerzo adicional para crear estas experiencias y conexiones, no pueden sorprenderse ni quejarse si los jugadores deciden abandonar el club. La fidelización es un trabajo que se construye día a día, y cada interacción positiva contribuye a que los jugadores se sientan valorados y motivados a quedarse.
Formación de calidad
Por qué se marchan del club tus futbolistas
Para dar un paso más y agregar una tercera estrategia que puede ser clave para fidelizar a tus jugadores, hemos de hablar de la formación. Hemos comentado la importancia de marcar metas y de organizar actividades que vayan más allá de lo deportivo, pero ahora es el momento de centrarnos en cómo una formación integral puede marcar la diferencia en la fidelización.
Formación a los entrenadores
Es necesario asegurar una formación de alta calidad para los entrenadores. A menudo, llegan a los clubes con una formación limitada y se enfrentan a dificultades sin estar completamente preparados.
Desafíos como la comunicación con jugadores y padres, la resolución de conflictos, el conocimientos de psicología infantil y de su desarrollo, entre otros.
La formación continua de los entrenadores debe ser una prioridad para el club. Se consigue organizando conferencias, talleres y charlas impartidas por expertos en diversas áreas relevantes.
“Un entrenador bien formado hará un excelente trabajo, lo que se traducirá en un alto grado de satisfacción para los jugadores y sus familias, incrementando así la fidelización”.
Los entrenadores desconocen muchas cosas, les falta mucha experiencia. Y los que llevan en el club bastantes temporadas, con frecuencia no mejoran porque el club no se ha preocupado de formarlos. La capacitación tiene que ser continua, constante.
Si quieres tener un gran club, la clave está en una buena formación de los entrenadores, para mejorar aquellos aspectos que los entrenadores no dominan. De esta forma, se van capacitando para luego hacer muy bien su trabajo con los jugadores.
Esto es fidelizar porque, a la hora de la verdad, si el entrenador está bien formado, hará muy bien su trabajo y, por lo tanto, el grado de satisfacción de los jugadores y de las familias será muy alto y no querrán moverse del club, no querrán irse de ahí porque están muy satisfechos.
Formación a los padres
En segundo lugar, hay que proporcionar una formación adecuada a los padres. Sabemos que juegan un papel imprescindible en el desarrollo deportivo y personal de sus hijos.
Muchas veces, sin darse cuenta, ejercen una presión excesiva sobre ellos, lo que afecta negativamente su rendimiento y bienestar emocional. El club debe asumir la responsabilidad de orientar a los padres sobre cómo apoyar de manera constructiva a sus hijos deportistas.
Es interesante incluir sesiones formativas sobre cómo comunicarse de manera efectiva, cómo manejar sus expectativas y comportamientos durante los partidos, y cómo fomentar un entorno positivo y de apoyo. Al educar a los padres, se crea un ambiente más propicio para el desarrollo de los jugadores, quienes se sentirán más comprendidos y menos presionados.
Todo esto es un trabajo también de fidelización porque cuando conseguimos que los padres entiendan cómo tienen que hacer las cosas, se nota también que su hijo progresa más, no queda tan bloqueado, no se siente tan presionado por su padre.
Es un trabajo que no se aplica en los clubes porque no se valora. Se argumenta que no hay tiempo para esto. Y lo que dicen es:
–“Por favor, los padres lejos de aquí”.
O sea, intentan acusar a los padres de la maldad de sus acciones, pero en el fondo la culpa la tiene el club que no sabe tomar medidas, no punitivas, sino formativas, constructivas. Se trata de generar un ambiente agradable en el club a través de una buena comunicación.
Buscar el bienestar de nuestros jugadores
Por qué se marchan del club tus futbolistas
Si queremos fidelizar a nuestros jugadores, existe una cuarta estrategia que consiste en buscar el bienestar de los jugadores.
Seguridad
Comprobar si hay seguridad en las instalaciones del club. Te parecerá una tontería, pero si las instalaciones están viejas hay posibilidad de accidentes, de hacerse daño.
Contar con una atención médica adecuada. Muchas veces, por motivos económicos, no ofrecemos una atención médica adecuada.
Hemos que ofrecer un mínimo: un fisioterapeuta, una persona que esté preparada para poder atender a los jugadores cuando tienen sus lesiones. Se suele argumentar a los padres de esta forma:
–“Ah, no, vete a la mutua que tenemos un seguro para estos casos”.
–“Pero ¿qué interés tienes por mi hijo? Iré a la mutua, sí, pero quizá puedes darme un primer síntoma, para valorar la gravedad de la lesión.”
Esto es lo que se oye y lo que se ve. Es verdad que cuesta dinero tener un fisioterapeuta o una enfermera, pero el bienestar de los jugadores es lo principal. Eso fideliza.
Un programa de prevención de lesiones, donde se explique los ejercicios que deben realizarse siempre antes del entrenamiento o antes del partido o después del partido. Todas estas medidas que se toman para que los jugadores no se lesionen, son importantes. Se trata de que no salgan al campo y enseguida se pongan a jugar.
– “Claro que se lesionó mi hijo. Estoy muy enfadada con el club porque no tiene profesionalidad.”
Allí se están perdiendo jugadores.
Charlas de nutrición
Es enriquecedor para las familias que se les explique la relevancia de una buena alimentación. Los jugadores están practicando deporte de manera seria, por lo que es muy positivo que el club informe a los padres sobre un plan adecuado de alimentación.
Los jugadores de más edad pueden entender qué es mejor evitar consumir y qué alimentos pueden no tener la suficiente calidad o perjudicar su nutrición y salud. Es esencial tener en cuenta estos aspectos e insistir mucho en temas como el sueño, dormir, descansar y recuperarse.
Si el club se preocupa por hacerlo bien, se logra algo muy importante: que los padres y el jugador digan:
–“Oye, es que este club se preocupa de mí en todos los aspectos, no solamente de que meta goles o que pare goles, sino que cuida hasta de mi sueño. Insiste mucho en que duerma estas 8 horas o estas 10 horas, dependiendo de la edad”.
Esto es fidelizar.
Involucrar a las familias en el club
Por qué se marchan del club tus futbolistas
La última estrategia es involucrar a las familias en el club. Para eso, vuelvo a repetir: reuniones periódicas explicando los objetivos del club, de vez en cuando, para comentar aspectos que queráis mejorar.
No hace falta que sean muy largas, pueden ser breves. Tampoco con todos los padres del club. Pueden ser por equipos. Pero debe haber muy buena comunicación. No solo comunicación del club a los padres, sino que los padres se sientan escuchados por la directiva y los entrenadores.
Es decir, que el club escuche también. Y escuchar no significa simplemente oír lo que nos dicen, sino valorarlo y, si es conveniente y bueno para el club, aplicar también estas sugerencias que los padres pueden darnos.
Esto es involucrar completamente a las familias y eso fideliza al máximo porque una familia que se siente comprendida, que se siente escuchada, está como en su casa. Es su club y nadie le va a mover de ahí.
Como ves, podríamos alargarnos mucho más, pero creo que te he dado unas cuantas estrategias interesantes y ahora se trata de ponerlas en práctica para que puedas tener el mejor club de tu ciudad. Y si lo deseas, también puedo colaborar contigo en mejorar ese club.
pedromarcet@solofutbolformativo.org
Por qué se marchan del club tus futbolistas
Curso para entrenadores
Cualquiera puede hacer de entrenador si te sacas el título que se precisa. Pero lo que yo te planteo es SER UN BUEN ENTRENADOR. Para eso es necesario formarte bien. Este curso te puede aportar todos aquellos conocimientos que te ayudarán a mejorar como entrenador en esa difícil tarea de formar a los jugadores que están bajo tu responsabilidad.