¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande?

¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande?

¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande? Si en algún momento te ha ocurrido esto, tienes aquí mi consejo.

Este espacio está pensado para los padres que tienen hijos deportistas, hijos que practican deporte de manera seria y que, naturalmente, suelen tener muchas dudas. A medida que sus hijos se adentran en el mundo del deporte, las cosas pueden complicarse y surgir preguntas importantes.

Este foro estará dedicado a responder dudas específicas que algún padre nos haya planteado. Aprovechad esta oportunidad, ya que es completamente gratuito. Creo que puede ser muy útil porque las situaciones que se describen no son únicas. Muchas otras personas pueden beneficiarse de las respuestas a estos interrogantes que surgen en la vida de nuestros hijos deportistas.

Este foro no se limita solo al fútbol, sino a todos los deportes. Cualquier duda relacionada con un hijo que practique deporte puede ser tratada aquí. Intentaré resolverlas basándome en mi experiencia de muchos años trabajando con familias que enfrentan los mismos problemas que vosotros.

Seleccionaré las preguntas que considere más interesantes y relevantes para el público en general, especialmente aquellas que puedan ayudar a otros padres en situaciones similares.

Así que, bienvenidos y no dudéis en participar.

¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande?

¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande?

Con el primer mensaje que he seleccionado, de los muchos que he ido recibiendo durante estos años, tenemos el siguiente caso. Dice así:

“Soy padre de tres niños, uno de siete, otro de seis y otro de cuatro años. Soy muy aficionado al fútbol, he jugado hasta hace dos años en una liga de veteranos. Mis tres hijos son también muy aficionados. Pese a que empezaron haciendo natación, pronto el mayor me pidió jugar al fútbol y sus hermanos le siguieron. Los apunté a un club de mi ciudad que, en mi opinión, plasmaba los valores que yo quería transmitirles con la práctica del deporte.”

El correo sigue y es muy interesante porque, en un momento determinado, su hijo mayor, de siete años, empieza a destacar en el equipo donde lo ha inscrito. Tanto es así que una persona se acerca al padre y le dice que, por el talento que tiene, quiere llevarse al niño a un club de alto nivel, donde va a jugar con chicos de toda la provincia. Esta es una gran oportunidad para su hijo, con solo siete años. Atentos, porque esto es increíble.

El padre, preocupado, tiene la duda: ¿Qué debo hacer? Mi hijo es muy joven, pero si le están llamando es porque debe ser muy buen jugador. ¿Acepto la propuesta o espero más adelante? Teme perder una gran oportunidad y que su hijo le reproche no haberle dejado ir a entrenar en ese equipo. Esa es la pregunta que plantea el padre, y es realmente importante.

quiero dar mi opinión

¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande?

Primero, debemos considerar la edad del niño. Con siete años, los intereses y las habilidades pueden cambiar rápidamente. Lo más importante en esta etapa es que el niño disfrute y no sienta presión

Cambiar de club y entorno puede ser emocionante, pero también puede generar estrés innecesario.

Segundo, es importante valorar si el nuevo club comparte los valores que consideras importantes. No solo se trata del nivel deportivo, sino también del enfoque educativo y humano. Si el club ofrece un entorno saludable y respetuoso, puede ser una buena oportunidad. Sin embargo, si prioriza únicamente el rendimiento, podrías reconsiderarlo.

Por último, hablar con tu hijo es fundamental. Explícale las opciones y pregúntale cómo se siente al respecto. Involucrarlo en la decisión puede ayudarle a sentirse más seguro y comprendido.

En resumen, mi consejo es evaluar cuidadosamente la situación, considerando tanto el bienestar emocional del niño como los valores del club. No hay una única respuesta correcta, pero la decisión debe centrarse en lo que es mejor para el desarrollo integral de tu hijo.

No les interesa tu hijo

Te voy a decir algo muy claro sobre ese club que te ha llamado y que está interesado en tu hijo: no les interesa tu hijo como persona, les interesa lo que tu hijo puede hacer por ellos. Les interesa ponerse una medalla, pero no tienen ningún interés personal en que tu hijo sea un buen jugador o una buena persona. Esto lo he dicho muchas veces y no me arrepiento de haberlo dicho nunca. 

Muchas veces los clubes utilizan a los niños como objetos de usar y tirar. Los usan mientras les sirven y los descartan cuando ya no les interesan.

Muchos niños quedan destrozados 

El drama que esto puede causar es significativo. He visto muchos casos a lo largo de mi experiencia pedagógica, de niños que han sacrificado todo por esta ilusión y luego el club los descarta

Es ley de vida, unos progresan más y otros menos, pero el daño emocional que esto causa es enorme. Muchos niños quedan destrozados y cuesta mucho recuperarlos. Aunque siempre se les puede ayudar.

¿Realmente quieres esto para tu hijo? ¿Quieres apostar por algo que no tiene ningún tipo de seguridad? ¿Quieres cargarte la infancia de tu hijo y el equilibrio de tu familia?

Afecta a toda la familia

Porque esto afecta a toda la familia. La atención se enfoca completamente en el hijo que destaca, descuidando a los otros dos por falta de tiempo. Esto puede crear problemas de relaciones y celos entre los hermanos. Por lo tanto, la pregunta que me haces es: ¿qué puedo hacer?

¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande?

¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande?

No aceptes la oferta del club. Tu hijo es aún muy joven y necesita disfrutar del deporte sin presiones. Debe tener una infancia equilibrada, con tiempo para jugar, estar con su familia y amigos, y desarrollarse como persona. Tomar una decisión tan importante a esta edad puede tener consecuencias negativas a largo plazo, tanto para él como para toda la familia. 

Prioriza su bienestar emocional y su desarrollo integral, y deja que disfrute del fútbol sin sacrificar su niñez.

Cantos de sirena

Es importante no dejarse llevar por las promesas y las apariencias cuando se trata del futuro de nuestros hijos en el deporte. Algunos clubes utilizan tácticas muy efectivas para convencer a los padres, como mostrarles las instalaciones. Estas suelen ser muy completas y, al verlas, quedan impresionados, casi deslumbrados, lo que puede hacer que se decidan sin reflexionar adecuadamente.

A veces, este deslumbramiento puede llevar a conflictos familiares. Por ejemplo, puede que el padre esté más entusiasmado con la idea de que su hijo entre al club, mientras que la madre se da cuenta de que el niño aún es muy joven. Esta discrepancia puede generar tensiones en la familia.

Impacto en la educación del niño

Un problema que se pasa por alto es el impacto que puede tener en la educación del niño. A los clubes les interesa que los niños entrenen y jueguen, porque así sube el nivel del equipo. Sin embargo, puede reducir significativamente el tiempo disponible para estudiar. El niño pasa mucho tiempo en el coche y, aunque podría intentar estudiar en el trayecto, no es lo ideal. La concentración es clave para el estudio, y el ambiente del coche no suele ser propicio para ello. Además, el padre que está conduciendo no puede ofrecer el apoyo necesario.

Sufre su salud

El niño también puede sufrir en su salud por no descansar el tiempo adecuado, ya que los entrenamientos y partidos suelen hacer que se acueste tarde. A su edad, necesita dormir al menos diez horas por noche para rendir adecuadamente, tanto en el colegio como en su día a día. La presión de tener que rendir bien en los entrenamientos y partidos puede ser muy estresante, especialmente a tan temprana edad.

Priorizar siempre los estudios

El sacrificio de los estudios por el fútbol no es una decisión sensata. Los resultados académicos pueden bajar, los profesores pueden llamar la atención a los padres, y la pregunta que siempre debemos hacernos es: ¿Qué es más importante, los estudios o el fútbol? A largo plazo, los estudios son mucho más importantes.

“Es un error pensar que el niño no necesitará estudiar porque será futbolista. Una pequeña lesión, una baja de nivel o un descarte pueden dejarle sin fútbol y sin estudios, lo que sería un auténtico drama.”

Por ello, antes de tomar una decisión, es fundamental reflexionar sobre cómo afectará esto a los estudios del niño. Si la respuesta es que afectará negativamente, no deberíamos optar por esa opción a tan temprana edad, ya que las oportunidades en el deporte pueden surgir más adelante, pero la educación es una base que no puede descuidarse.

“Voy a ser muy sincero: tu hijo no pierde ninguna oportunidad por esperar. Si es un jugador que destaca, lo hará más adelante también. Los buenos jugadores siempre destacan.”

10 preguntas para ser un buen entrenador

¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande?

¿Debes seguir adelante con este club o es mejor esperar? Basándome en las conversaciones con verdaderos expertos en clubes de élite, te sugiero esperar. Un jugador muestra su verdadero potencial a los 15 o 16 años. No antes.

¿Por qué? A esa edad, el desarrollo físico está casi completo, lo que permite evaluar su capacidad física real. Además, tiene una mayor madurez, lo que le permite comprometerse tanto con el deporte como con los estudios, encontrando un equilibrio saludable.

Un adolescente de 15 o 16 años es más estable y maduro. Puede manejar mejor las responsabilidades del deporte y de la vida cotidiana. Por eso, es aconsejable que el salto a un club de élite se haga a esa edad, nunca antes. Esto no lo digo solo yo, lo afirman muchos expertos en el tema.

Preocuparse por perder una oportunidad es comprensible, pero infundado. Tu hijo puede seguir practicando deporte mientras tanto. No hay prisa. Lo importante es su desarrollo integral, no solo como deportista, sino también como estudiante y persona.

10 preguntas para ser un buen entrenador

¿Que debo hacer si a mi hijo le llama un equipo grande?

Hay soluciones que no pasan por llevarlo a entrenar a un club de élite desde tan joven. Si tu hijo destaca, es clave buscar opciones que respeten su infancia y no afecten la unidad familiar. Te ofrezco varias posibilidades que podrías considerar:

Buscar Retos Dentro del Club Actual

Una solución interesante sería que tu hijo juegue en una categoría superior, con chicos uno o dos años mayores. Esto lo obligará a esforzarse mucho, sobre todo físicamente, y a buscar recursos técnicos para igualar a jugadores más físicos. Tendrá que proteger mejor el balón, tomar decisiones más inteligentes, y posicionarse mejor en el campo. No correrá tanto como sus rivales o compañeros mayores, pero aprenderá a compensar su situación con otras habilidades.

Esta opción tiene muchas ventajas. No es necesario desplazarse lejos, lo que mantiene a la madre contenta porque su hijo no sufre un desgaste excesivo y puede seguir con sus compañeros. Tiene tiempo para jugar, divertirse y dedicarse a otras actividades, y sus estudios no se ven afectados por el fútbol. Así, se preserva la infancia del niño de una manera equilibrada y positiva.

Sin embargo, jugar con niños mayores no siempre es perfecto. Las diferencias de madurez pueden afectar las relaciones interpersonales en el equipo. El ambiente en el vestuario puede no ser adecuado para un niño más pequeño. Algunos niños les encanta estar con chicos mayores, mientras que otros no. Por lo tanto, esta solución puede no ser perfecta para todos.

Buscar Retos fuera del Club Actual

Si esto no funciona y deseas que tu hijo siga mejorando sin perder su talento, hay otra opción: cambiar de club a uno con un nivel más alto. Si vives en un pueblo o ciudad pequeña con pocas opciones, busca en poblaciones cercanas. Aunque requiera un pequeño traslado, podría mejorar significativamente el nivel de juego y el desarrollo de tu hijo.

Entrenamientos Especializados

Una tercera opción interesante es mantener a tu hijo en su club actual, donde está contento con sus amigos, y buscar complementos de entrenamiento. A esta edad, lo que más necesitan los chicos es mejorar su técnica individual. La parte física no es tan importante. 

Muchos clubes no trabajan suficientemente la técnica porque los entrenadores están más enfocados en ganar los partidos del fin de semana. Aunque dicen que trabajan la técnica, lo hacen de manera global y no dedican el tiempo necesario para desarrollar habilidades técnicas específicas.

Por lo tanto, puedes buscar entrenadores personales o programas específicos que complementen el entrenamiento en el club y se centren en mejorar la técnica individual de tu hijo. 

Esto permitirá que siga disfrutando del fútbol con sus amigos mientras desarrolla las habilidades necesarias para su futuro como jugador.

Estas opciones buscan un equilibrio que permita a tu hijo crecer como deportista sin sacrificar su infancia ni la estabilidad familiar. Escoge la que mejor se adapte a su situación y necesidades.

Trabajar la técnica 

Es fundamental en el fútbol y en otros deportes. Cada vez hay más organizaciones dedicadas exclusivamente a mejorar la técnica de los jugadores, similar a cómo los padres llevan a sus hijos a clases de inglés o música para complementar lo que aprenden en la escuela. Estos complementos son esenciales para una formación completa.

Si tienes un hijo que destaca en el deporte, una gran ayuda sería llevarlo una vez a la semana a un centro de tecnificación. Allí, el trabajo se centra en mejorar aspectos técnicos de manera eficiente. Notarás un avance extraordinario en su juego, ya que está en la edad ideal para trabajar y mejorar estos aspectos.

Aquellos que cometen el error de desplazarse grandes distancias para entrenar con un equipo de élite a diario, muchas veces no están tan bien preparados técnicamente como tu hijo. Sus entrenamientos suelen enfocarse en la táctica y el rendimiento colectivo, mientras que la técnica individual en estas edades es fundamental.

Además, aprovechar los periodos de Navidad, Semana Santa y verano para inscribir a tu hijo en cursos intensivos es muy beneficioso. Estos cursos, al ser más largos y especializados, permiten avances significativos en poco tiempo.

Estas soluciones buscan complementar los entrenamientos habituales y son una excelente manera de asegurar que tu hijo reciba una formación integral y adecuada.

Este es el primer capítulo dedicado a padres con hijos deportistas, hemos abordado algunas de las preocupaciones y soluciones para mejorar la formación de vuestros hijos en el deporte. En los próximos capítulos podremos compartir soluciones que podáis aplicar con vuestros hijos.

La idea es ayudar a los padres que tienen diferentes interrogantes sobre el fútbol formativo. Está dirigido a padres que buscan la mejor manera de enfocar la práctica deportiva de sus hijos, ya sea que destaquen o simplemente quieran tomárselo en serio.

Guía “Cómo puedo ayudar a mi hijo deportista
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