Teresa González. Solemos imaginar al psicólogo deportivo como alguien que se encierra en un vestuario para enseñar a los niños a respirar o a visualizar el éxito. Sin embargo, Teresa González ha venido a desmontar ese mito con un baño de pura realidad.
Ella lo tiene claro:
de nada sirve enseñarle a un niño a gestionar su frustración si, al salir al campo, la reacción de sus padres en la grada o de su entrenador es totalmente incoherente.
Es imposible pedirle calma a un chaval si el mensaje desde el banquillo es “vamos a matar al otro equipo” y que hay que ganar “sí o sí”.
Teresa es la coordinadora del área de psicología en el CD Aluche, un club de barrio en Madrid con un fuerte tejido vecinal. En nuestra parada del Tour del Fútbol Formativo 2026 (el próximo domingo 10 de mayo), nos sentaremos con ella para hablar de cómo se sobrevive y se hace ciencia en el fútbol más modesto.
Aquí te adelantamos los pilares de su enfoque revolucionario que abordaremos en la entrevista:
1. Educar al adulto, no solo al niño
Ante la falta de recursos y tiempo (cuenta con una jornada de apenas 5 horas a la semana en el club), Teresa prioriza el trabajo “indirecto”. Su foco principal no son los niños, sino formar a los entrenadores y a las familias. Al final, los menores aprenden de sus modelos más cercanos. Su objetivo al acercarse a los técnicos no es decirles cómo hacer su trabajo ni juzgarles, sino acompañarles.
2. Pionera en la Ley de Protección a la Infancia (LOPIVI)
Teresa no solo trabaja en su club, sino que está implementando un proyecto piloto de investigación-acción de la Comunidad de Madrid en 11 clubes de fútbol. Su labor consiste en aplicar la LOPIVI (Ley de prevención de violencia en la infancia) en tres clubes, trabajando mano a mano con el delegado de protección, familias y entrenadores para crear entornos seguros. Utiliza esta ley, que ahora acarrea sanciones reales (como multas o quedarse sin jugar por insultar al árbitro), para sensibilizar a los padres en la grada.
Ella defiende que el rendimiento y la seguridad no son incompatibles:
si un niño está en un espacio seguro y no tiene miedo a la reacción de su entrenador, rendirá mucho mejor.
El miedo y los gritos pueden funcionar a corto plazo para que el niño obedezca, pero fracasan a largo plazo.
3. Psicología “de guerrilla” para familias: Infografías por WhatsApp
Organizar escuelas de padres en el fútbol base suele ser frustrante porque a menudo “vienen los que menos lo necesitan”. Pero Teresa no se rinde y aplica soluciones creativas y directas. Ante la falta de asistencia, envía infografías muy visuales con ideas cortas a través de los grupos de WhatsApp de los padres para que el mensaje cale poco a poco. Además, promueve símbolos como llevar un parche contra la violencia en la camiseta de los jugadores.
4. El deporte para el desarrollo comunitario
La mirada de Teresa está profundamente enriquecida por su experiencia internacional. Comenzó como voluntaria y luego hizo prácticas en Chile con la Fundación Fútbol Más, un proyecto nacido para utilizar el deporte como herramienta de desarrollo en barrios con grandes necesidades. Allí aprendió a ver el club no solo como un equipo de fútbol, sino como una red comunitaria vital para transformar la realidad social del barrio
Teresa González