¿ TIENES PACIENCIA CON TUS JUGADORES

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

¿Tienes paciencia con tus jugadores? Si quieres ser un buen entrenador, este es un aspecto fundamental.

Me gustaría comenzar compartiendo una experiencia personal. Tuve la gran fortuna de viajar a Alemania durante varios años consecutivos para participar en un torneo internacional con los equipos que dirigía en aquel entonces. Llevamos un conjunto de chicos de 10 años, que era la categoría requerida.

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

La primera vez que asistí, la impresión fue enorme. En Alemania, las cosas se hacen a lo grande. Nos encontramos con cien equipos, todos de U10 que provenían de toda Europa, incluida España, donde creo que éramos los únicos representantes. 

Estos torneos son muy interesantes porque viajar te enseña mucho y te muestra lo que se está haciendo en otros países. 

Alemania es un lugar donde se están llevando a cabo iniciativas realmente interesantes en el deporte.

El torneo se celebraba en una localidad cercana a Düsseldorf. Me llamó la atención por ser una gran llanura sin una sola montaña. Por lo tanto, con campos y campos de fútbol uno al lado del otro. 

Lo que me sorprendió fue la actitud de los entrenadores en un torneo tan importante. 

Normalmente, cuando vas al extranjero, sientes responsabilidad y presión para obtener buenos resultados y regresar con un poco de orgullo personal, mostrando que lo has hecho bien.

Los equipos alemanes mostraban dos cosas que me llamaron la atención: en primer lugar, el juego limpio. Era la expresión más pura del deporte, como lo vemos en el rugby, un juego de contacto pero limpio. Los jugadores alemanes, incluso cuando recibían faltas que no eran señaladas, se levantaban y seguían jugando. Era un fútbol físico pero también muy limpio y deportivo; nadie se quejaba porque entendían que el contacto era parte del deporte.

La otra cosa que me impactó fue la reacción de los entrenadores ante los goles en contra. Observé que no se alteraban, no se inmutaban. Transmitían el mensaje de seguir adelante, de continuar jugando a pesar del marcador. Durante los partidos, decían pocas palabras, manteniendo siempre la calma.

Esto fue un claro ejemplo para la conversación que tenemos hoy porque lo que transmitían estos entrenadores era que no estaban obsesionados con los resultados. En Alemania, se entendía que lo que sucedía en el campo era natural; si recibían un gol, simplemente seguían jugando.

tenía la idea muy clara de que la paciencia es algo que un entrenador debe transmitir. Es uno de los valores o características esenciales para ser un buen entrenador. 

Estar impaciente o reaccionar de manera negativa no ayuda a nuestros jugadores.

Una persona que confía en su entrenador lo hace porque este le ha transmitido paciencia y comprensión. Ve que puede mejorar y sabe que se necesitan tiempo y calma para alcanzar su máximo potencial.

Si eres un entrenador paciente, tienes mucho ganado. Si no lo eres, sería interesante que revisáramos juntos este concepto para mejorar como entrenador, incorporando este valioso principio.

¿ TIENES PACIENCIA CON TUS JUGADORES?

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

Hay que reflexionar si realmente los gritos consiguen que los jugadores jueguen mejor o con más intensidad. Observando los campos de fútbol en Alemania, me di cuenta de que la intensidad no viene de gritar más. Allí, los equipos jugaban con una intensidad muy alta, que raramente veía en España.

La intensidad en el fútbol no se trata de correr más, sino de tener claros los objetivos y ponerlos en práctica en el campo, jugando rápidamente y a la velocidad máxima que el partido requiere. 

A veces, estar parado en un momento específico es lo que exige el partido, y eso también es intensidad.

Un equipo juega con intensidad cuando tiene claros sus objetivos y cuando se ha entrenado para ejecutar el juego con velocidad, utilizando un toque en lugar de dos, y manteniendo una visión clara de lo que se debe hacer. Por lo tanto, es esencial que como entrenadores fomentemos la paciencia, la comprensión y el apoyo a nuestros jugadores para que puedan desarrollarse y rendir al máximo de sus capacidades.

¿Estoy relajado, tranquilo? Esto lo que hace es transmitir paciencia y confianza a vuestros jugadores. Ellos ven que vuestra postura es muy diferente a la que adoptáis cuando exigís y gritáis, lo cual puede generar nerviosismo. 

Si un entrenador pierde la paciencia en un partido, está perdiendo también la confianza de sus jugadores y, con ello, una gran oportunidad de formar a sus deportistas. Los jugadores se dan cuenta cuando un entrenador no muestra control. Transmite inseguridad y falta de control emocional. Es importante que siempre transmitamos esa confianza que es parte de nuestro rol.

raices amargas y frutos dulces

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

Son como dos herramientas que pueden ayudar mucho a un entrenador. Cuando mantienes una actitud tranquila, sabiendo que no tienes prisa, le enseñas al jugador a seguir luchando. Es así como debemos comportarnos. 

A menudo pensamos que los chicos aprenden rápido y no es así. Necesitan tiempo para asimilar las enseñanzas. 

Podemos pensar que, porque a nosotros nos resulta fácil lo que enseñamos, ellos deberían aprender al mismo ritmo, pero olvidamos lo difícil que nos fue aprenderlo.

Si no contamos con el tiempo adecuado, estamos dañando al jugador. Si plantas una semilla y la riegas con cuidado, añadiendo abono, estás permitiendo que esa semilla crezca sin prisas. Un agricultor te dirá que no conseguirás buenos frutos si tienes prisa. Hay que dejar que el agua y el abono hagan su trabajo para que el fruto sea fuerte y esté bien preparado. Si sacas el fruto antes de tiempo, no conseguirás un fruto maduro . Es importante tener paciencia y esperar al momento adecuado para recoger en el momento adecuado.

¿Tienes prisas para que los chicos aprendan rápidamente? Esas expresiones que se oyen en los campos de fútbol que no son más que reproches por fallos reiterados, demuestran tu falta de paciencia. Un jugador puede entender lo que deseas transmitir, pero posiblemente aún no sabe ponerlo en práctica. 

El fútbol no es solo cuestión de entender, sino de saber aplicar ese entendimiento. 

Puede que no veas el resultado de tu enseñanza de inmediato, y quizá sea otro entrenador quien recoja los frutos en el futuro. Pero si has trabajado con paciencia, el mérito también será tuyo.

Es importante no desanimarse si no ves mejoras inmediatas. 

TIENES PACIENCIA CON TUS JUGADORES

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

El trabajo más difícil está en las raíces, en la paciencia que se tiene en los entrenamientos, en la fe en el jugador. Y aunque no se vean los resultados de inmediato, los frutos dulces llegarán con el tiempo. Quizá tengas la fortuna de ver a jugadores que has formado llegar a primera división, y cuando recuerdes el esfuerzo y la ilusión con la que trabajaban, te sentirás emocionado.

Espero que compartáis la experiencia de ver los frutos de un trabajo hecho con paciencia. Aunque no se vean de inmediato, son la recompensa a un trabajo bien hecho, a diferencia de aquellos que buscan resultados inmediatos y solo se ponen medallas ellos mismos. Los frutos dulces vienen de la paciencia y el tiempo, no de la prisa y el nerviosismo. 

“Aprender a esperar es una habilidad clave para la formación de tus jugadores y para su vida personal.

TIENES PACIENCIA CON TUS JUGADORES

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

Ahora me voy a referir también a un concepto muy relacionado con tus jugadores. Independientemente de su edad, desde que son pequeños, comienzan a entrenar a los 5 o 6 años hasta llegar a los 16, 17 o 18 años, todos tienen mucha prisa por ascender y aprender, sin comprender que las cosas requieren de un proceso. 

Como entrenador, debes ser capaz de transmitirles la idea de que no deben desanimarse, igual que te puede pasar a ti, a ellos les ocurre lo mismo. Ven que no avanzan, que tienen dificultades y piensan que quizás deben retirarse del fútbol o abandonar porque no están disfrutando al ver que no progresan. 

Quieren las cosas inmediatamente, y vivimos en una cultura de lo inmediato.

Hay que hacerles entender que ser un buen jugador no es algo que les puedan regalar sus padres, sino que deben conseguirlo por sí mismos, con esfuerzo, sacrificio y paciencia. 

Pedirles esto a los jóvenes es mucho, pues no quieren saber nada que signifique esfuerzo, no tienen paciencia. Como entrenador, tu labor es mostrarles que vale la pena esforzarse. Ilusionarlos y emocionarlos con lo que pueden conseguir a base de esfuerzo.

Cuando el jugador ve que vale la pena y está convencido, lo da todo, porque los chicos son muy generosos en este sentido. 

TIENES PACIENCIA CON TUS JUGADORES

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

Es tu misión como entrenador ser capaz de transmitir que las cosas se consiguen con paciencia. 

Pongo el ejemplo de Messi: muchos chicos quieren ser como él, pero Messi no nació siendo el mejor jugador del mundo, sino que trabajó con mucho esfuerzo y sacrificio para conseguirlo. Pese a su gran talento, pasó muchas horas entrenando, y aunque se olvidó de estudiar, lo cual no es el camino para la mayoría, nos sirve para enseñar que, para ser tan buen jugador como Messi, hay que esforzarse y superar adversidades.

Tienes que transmitir a los jugadores la importancia de la paciencia.

Yo siempre he dicho que en el fútbol hay que enseñar valores a través de ejemplos reales. Utilizo las situaciones de partido para transmitir esa paciencia y sacar enseñanzas de cada experiencia. Por ejemplo, en el torneo en el que participamos, llegamos a quedar en octavo puesto de 100, pero lo importante no era ganar ese torneo, sino mejorar a largo plazo. Les enseñas lo que es la paciencia cuando te sientes satisfecho por el buen trabajo que han hecho y les comentas:

–Éramos 100 equipos y hemos quedado en octava posición. Si seguimos entrenando duro, el año que viene podemos superarnos.

Es clave animarlos y transmitirles el valor de la paciencia, no solo para el fútbol sino para la vida. Si un jugador se pone nervioso y es expulsado, en lugar de desesperarse, debe aprender de la experiencia para no cometer el mismo error. 

En lugar de echar la culpa al árbitro o al defensa que le provocó, debe aceptar su error y enfocarse a cómo debe reaccionar la próxima vez que le pase algo parecido. Ha de ser capaz de enfrentarse con paciencia a las adversidades en cualquier ámbito de su vida. 

Como entrenador, debes enseñarles a levantarse, no desanimarse y seguir luchando por mejorar, lo que los hará más fuertes y mejores personas.

El fútbol es una gran escuela para la vida. Si un jugador se enfrenta a un revés en su trabajo futuro, la paciencia y la capacidad de lucha que aprendió en el fútbol le servirán para afrontar el problema, pedir ayuda, buscar consejo y cambiar su actitud. La vida te enseña, y el fútbol es una herramienta poderosa para ello. Como entrenador, es tu responsabilidad enseñar estas lecciones a tus jugadores.

TIENES PACIENCIA CON TUS JUGADORES

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

No es bueno que los jugadores perciban desesperación o fatiga al observar sus errores y fallos. Si caen una y otra vez y tú empiezas a gesticular, hablar con el banquillo y a mostrar signos de frustración, no estás actuando adecuadamente. El fútbol profesional es otro mundo y no debe ser un espejo para el fútbol formativo. Lo que hagan los profesionales no siempre es aplicable a nuestro nivel.

Cuando nos meten un gol y te pones nervioso, te pido que no te canses de esperar a que hagan las cosas bien. Continúa trabajando con ellos. Si transmites nerviosismo e inquietud, estás consiguiendo lo contrario de lo que deseas. Los jugadores necesitan tu paciencia y ver que confías en ellos. Si nos meten un gol, no pasa nada. Como en Alemania, sigue animando a los jugadores porque el partido no ha acabado y, aunque nos han metido un gol, seguimos. Transmite paciencia y confianza.

Los futbolistas profesionales también necesitan confianza, pero un niño es muy sensible y no puedes transmitirle desconfianza. Debes ser más comprensivo, ponerte a su nivel y entender que cuando éramos de su edad tampoco avanzábamos tanto. No hay razón para impacientarse. 

La tranquilidad y la paciencia son claves para que ellos avancen paso a paso con tu apoyo y optimismo.

TIENES PACIENCIA CON TUS JUGADORES

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

La progresión de tus jugadores es lenta. Nunca será tan rápida como esperas. Si lo consigues rápidamente, es que tienes un gran equipo y un talento excepcional como entrenador, pero no somos genios. Esto tiene que ver con la humildad, que está muy ligada a la paciencia. Si eres capaz de reconocer que también puedes haber fallado en tu enseñanza y no ponerte nervioso, eso es una virtud.

Confía en que si tus jugadores aprenden poco a poco, lo aprenderán de verdad y bien, respetando sus tiempos de aprendizaje. 

Te aconsejo que te muestres siempre tranquilo, sabiendo que su aprendizaje seguirá su propio ritmo. Los entrenadores competitivos no tienen tiempo para enseñar bien; enseñan a ganar, pero los jugadores no salen bien formados.

Los jugadores que vi en Alemania, jugaban con intensidad y tenían que tomar decisiones constantemente, porque el entrenador no los dirigía en cada decisión. Eso es maravilloso y me abrió los ojos. 

TIENES PACIENCIA CON TUS JUGADORES

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

A la hora de corregir, ¿eres un entrenador que se desespera y corrige negativamente? Eso no es enseñar. Un entrenador paciente corrige con calma, sabiendo que tendrá que repetirlo muchas veces. 

Explica con detalle y con un tono de voz positivo antes de señalar un defecto.

La paciencia y el tiempo son conceptos que van unidos. Tómate el tiempo para enseñar de manera correcta y con paciencia. Repite las cosas, pero enfócalas siempre de manera diferente. Eso ayuda a los jugadores a mejorar y a aprender. Tu buen ejemplo de tranquilidad y paciencia les es de gran ayuda.

Enseña a los jugadores a ser optimistas y a enfocar las cosas de otra manera. Los ejemplos y modelos que les das hacen que mejoren significativamente. Un entrenador que tiene paciencia es el mejor entrenador que puedes tener en tu vida.

Estoy convencido de que recuerdas a los entrenadores que has tenido. Yo mismo estoy pensando ahora en uno que tuve cuando era niño, que mostraba una paciencia increíble conmigo y, sobre todo, era muy optimista. Tuve la suerte de que él vino a mi colegio como profesor de educación física. Era nada más y nada menos que Fernando Olivella. Si buscas en internet quién es Fernando Olivella, verás que era un profesor extraordinario y que, aunque es muy antiguo y no lo conocéis, fue muy importante en mi aprendizaje.

Recientemente fallecido, siempre hablo muy bien de él y utilizo ejemplos de cómo debe ser un entrenador basados en lo que aprendí de él. Me enseñó a tener paciencia y a sonreír siempre, incluso cuando yo o alguno de mis compañeros fallábamos en el juego. 

No había broncas con él

Había sido jugador profesional y capitán del Barça y de la selección española. A pesar de no tener estudios formales, tenía un sentido común y una sabiduría que había adquirido viajando por el mundo. Mostraba una madurez increíble.

Recuerdo el esfuerzo que ponía por enseñarnos y transmitirnos siempre tranquilidad y paciencia. En los partidos, recuerdo que había cola para pedir autógrafos al entrenador del equipo contrario. 

En el medio tiempo, utilizaba una técnica que siempre he aconsejado porque era muy interesante. Nos daba tiempo para despejarnos y luego se dirigía a cada uno de nosotros individualmente para darnos instrucciones específicas. Esto nos motivaba enormemente para salir muy motivados a la segunda parte del partido.

Sin gritos ni palabrotas

He visto entrenadores que no tienen paciencia y que llegan al vestuario gritando, usando tacos y palabrotas. Nunca oí una palabrota de Fernando Olivella, lo que también me impresionó mucho. Nunca criticaba al árbitro y tenía un respeto total a su labor como juez del partido, algo que también aprendí por su ejemplo. Fernando fue un modelo de paciencia y respeto.

Frente a los entrenadores que entran en el vestuario enfadados y gritan sin ofrecer soluciones, debemos aprender que no es así como se hace. Si realmente quieres ayudar a tus jugadores, la paciencia es fundamental.

TIENES PACIENCIA CON TUS JUGADORES

¿Tienes paciencia con tus jugadores?

Además, el fútbol trae consigo momentos muy duros. Cuando veo a jugadores como De Jong salir del campo llorando por una lesión, me doy cuenta de que el fútbol no es fácil. Tenemos que preparar a los jugadores para afrontar la dureza del deporte y de la vida. 

Es importante que nos enfrentemos a las dificultades como una oportunidad para aprender y fortalecernos.

Como entrenadores, debemos querer a todos los jugadores por igual y tener la paciencia para tratarlos con amabilidad y comprensión, dándoles el tiempo que necesitan para mejorar. Todos los jugadores necesitan nuestra ayuda y debemos atenderlos a todos por igual, con optimismo y alegría.

En conclusión, quiero dejaros varios consejos sobre la paciencia. Primero, quered a todos los jugadores y tened la suficiente paciencia para acercaros a ellos y comprender sus dificultades. Tratad a todos los jugadores por igual y mostrad siempre optimismo. Este esfuerzo hará que tus jugadores lleguen tan lejos como te lo propongas. 

Así que recuerda, si quieres ser un buen entrenador, pon en práctica todo aquello que te ayude a ser más paciente. Tus jugadores te lo agradecerán. 

Cómo ser un buen entrenador de fútbol

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