un entorno de aprendizaje seguro

Jugadores creativos en un entorno de aprendizaje seguro

Un entorno de aprendizaje seguro. Voy a serte sincero: nadie aprende con miedo. Ni tú, ni yo, ni los niños a los que entrenamos. Y, sin embargo, en el fútbol base a veces nos encontramos con entrenadores (o incluso padres) que gritan, se desesperan o corrigen cada error como si fuera una tragedia. ¿El resultado? Jugadores que tienen miedo de intentarlo, de equivocarse… y que acaban jugando a lo seguro. ¿Te suena esta situación?

Yo creo que, como entrenadores, debemos recordar siempre algo: 

“Los errores no son el enemigo”. 

Son, de hecho, una de las herramientas más potentes que tenemos para enseñar. Si los jugadores no sienten que tienen la libertad para probar cosas nuevas y fallar, ¿cómo van a descubrir lo que son capaces de hacer?

un entorno de aprendizaje seguro

un entorno de aprendizaje seguro

Imagínate esto: un jugador intenta un regate en el entrenamiento, pierde el balón y su entrenador le grita: 

—“¡No hagas eso, juega fácil!”. 

¿Qué acaba de aprender ese niño? Que es mejor no arriesgar, que el error es algo malo. 

Ahora imagina lo contrario: el entrenador le dice: 

—Bien intentado, pero, ¿qué podrías hacer diferente la próxima vez? 

En ese momento, el jugador no solo aprende a mejorar, sino que también gana confianza para volver a intentarlo. Y cuando lo consigue, lo celebramos todos.

El fútbol base no debería ser un lugar donde los niños sientan que siempre tienen que “aprobar”. Debería ser un espacio donde puedan experimentar, equivocarse y crecer. 

“En los entrenamientos es donde más se debe fallar, porque es ahí donde más se aprende”.

un entorno de aprendizaje seguro

un entorno de aprendizaje seguro

Te comparto algunas ideas que han funcionado para mí y otros entrenadores con los que he hablado. Pruébalas y cuéntame qué tal te funcionan:

  1. Normaliza el error.
    ¿Te has dado cuenta de que los jugadores más creativos y exitosos son también los que más arriesgan? Por eso fallan más. Y está bien. Explícales esto a tus jugadores: “Si no te equivocas, no estás aprendiendo”. Puedes incluso compartir ejemplos de jugadores profesionales que fallaron antes de triunfar. ¿Cuántos goles habrá fallado Benzema antes de convertirse en un goleador letal? Seguro que muchos.
  2. Usa el error como herramienta de aprendizaje.
    En lugar de señalar lo que salió mal, pregúntales: “¿Qué harías diferente la próxima vez?” o “¿Cómo podríamos mejorar esto juntos?”. Así, ellos mismos analizan su juego y encuentran soluciones, en lugar de quedarse bloqueados pensando en lo que hicieron mal.
  3. Refuerza el esfuerzo y las ideas, no solo el resultado.
    Esto es importante. Si un jugador intenta una jugada diferente y no le sale, valora el intento. Por ejemplo, di cosas como: “Buen intento, me gustó que probaras algo nuevo” o “Ese pase era arriesgado, pero inteligente. Sigue practicando.” Esto les da confianza para seguir intentándolo.
  4. Sé coherente.
    Si decimos que el error es parte del aprendizaje, tenemos que demostrarlo con nuestras acciones. Nada de castigos por los errores. Si un niño se equivoca, apóyalo y guíalo hacia una mejora. Recuerda: 

“No se trata de que todo sea perfecto, sino de que mejoren poco a poco”.

  1. Crea un clima positivo.
    Una sonrisa, un comentario alentador, incluso un gesto como chocar la mano después de un intento fallido, puede marcar la diferencia. Los niños recuerdan cómo les haces sentir. Si saben que confías en ellos, estarán más dispuestos a arriesgarse y aprender.

Un ejemplo práctico para aplicar esto en el campo

un entorno de aprendizaje seguro

Déjame contarte una experiencia. Hace poco, vi a un entrenador trabajar con su equipo sub-12. Hizo un ejercicio en el que los jugadores debían salir desde atrás con el balón, pero con una regla: no podían hacer un pase hacia adelante hasta haber dado al menos tres toques al balón. Al principio, muchos fallaron; algunos perdieron el balón en zonas peligrosas. Pero en lugar de gritarles, el entrenador se acercó y dijo: 

—Genial, estamos aprendiendo a gestionar estas situaciones difíciles. ¿Qué podrías intentar en la próxima jugada para evitar que te roben el balón?

¿El resultado? Los jugadores empezaron a pensar más, a tomar decisiones con calma y, al final del ejercicio, varios ya habían mejorado en su control y manejo del balón. Lo que más me impresionó fue que ninguno se sintió mal por fallar, porque entendieron que el error era parte del proceso.

el aprendizaje empieza donde acaba el miedo

un entorno de aprendizaje seguro

Tú y yo sabemos que los mejores jugadores no son los que siempre aciertan, sino los que no tienen miedo de intentarlo. Como entrenadores, tenemos el poder de crear un entorno donde los niños se sientan lo suficientemente seguros como para probar cosas nuevas, arriesgarse y, sí, fallar. Porque solo así podrán descubrir su verdadero potencial.

Así que, la próxima vez que un jugador se equivoque, respira, sonríe y pregúntale: 

¿Qué aprendiste de esto?

Te prometo que, con el tiempo, verás cómo sus errores se convierten en grandes aprendizajes… y en jugadas inolvidables.

Un entorno de aprendizaje seguro. Si desear profundizar más, mira este enlace.

Cómo ser un buen entrenador de fútbol

Curso para entrenadores

Cualquiera puede hacer de entrenador si te sacas el título que se precisa. Pero lo que yo te planteo es SER UN BUEN ENTRENADOR. Para eso es necesario formarte bien. Este curso te puede aportar todos aquellos conocimientos que te ayudarán a mejorar como entrenador en esa difícil tarea de formar a los jugadores que están bajo tu responsabilidad.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
WhatsApp
Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías

Jugadores creativos en un entorno de aprendizaje seguro

Baja GRATIS este libro sobre los Secretos del Fútbol

Quiero hacerte un gran regalo

GRATIS

Scroll al inicio